16 DE MAYO, DÍA INTERNACIONAL DE LA CONVIVENCIA EN PAZ

16 DE MAYO, DÍA INTERNACIONAL DE LA CONVIVENCIA EN PAZ

¿Es posible que odies a alguien sin conocerlo? Sí, es dolorosamente posible, es real, a mí me pasa que hasta nieguen que yo existo, y que consideren que las cosas que quiero en la vida, no las merezco, que no son derechos que deban ser salvaguardados y protegidos, que me juzguen en mi totalidad como persona, como profesionista, como amigo, a mi sistema de valores, sin haber cruzado ni media palabra conmigo.

Empecemos por algún lado. El prejuicio opera así: Pre = Antes de; juicio = opinión categórica sobre un tema. No hay persona libre de prejuicios, ni siquiera quien los padece está a salvo. Las razones son muchas, o para ser más franco, son todas. Juzgamos a las personas por cómo se visten; cómo se expresan; en qué trabajan; de dónde son; qué les gusta; qué música escuchan y hasta qué cerveza beben. Juzgar sin conocer es quizá lo más humano que exista.

Hablen conmigo. En serio. No soy tan mal tipo, y las elecciones de vida que he hecho no me descalifican ni me hacen incompetente como ingeniero, como compañero de copas, como colega, como aficionado deportivo, como roomie o como cocinero. Soy muchas cosas además de ser un hombre Trans.

En el año 2017, la ONU declaró al 16 de mayo como el Día Internacional de la Convivencia en Paz. Antes que nada, somos todos seres humanos, sujetos de derechos, seres inteligentes, con sentimientos, que deben tener el derecho a vivir, a vivir en paz, a creer en lo que elijan creer, a vivir como elijan vivir, siempre y cuando eso no dañe a terceros. Tenemos derecho a un espacio vital, a una cultura propia, a una identidad, al trabajo y a la propiedad y, pésele a quien le pese, a la búsqueda de lo que consideremos que nos de felicidad.

Somos seres diversos, naturalmente diversos, adaptados a distintos ecosistemas; a distintos modelos de producción; sistemas de trabajo; sistemas de valores; idiosincrasia; visiones del mundo; filosofías; confesiones religiosas y, por supuesto, orientaciones sexuales y expresiones de género.

Lo que nos hace distintos es lo que nos haya tocado rodar por el mundo, lo que nos hace iguales, es que todos habitamos el mismo planeta; todos tenemos, aunque muchos no los crean, los mismos tatarabuelos genéticos; todos tenemos la misma capacidad para amar y para odiar; para guardar rencor y para perdonar; para elegir vivir en ira y desconfianza, o para vivir abrazando al prójimo y esperar lo mejor de él o ella.

La historia de las naciones está empapada en sangre; es un recuento de batallas, traiciones, guerras, explotación y esclavitud. La historia de las personas es otra cosa. En cada lugar, en cada época, ha habido quien de verdad fue el guardián de su hermano; quien entendió las lecciones de los grandes maestros; quien entendió que una vida sin amor es esteril y que solo el amor nos salva. Salvémonos todos.

Los prejuicios tienen valor y uso. Quien tiene el poder quiere conservarlo, y si convence a otros de que los de al lado son enemigos de los que solo el poderoso los puede proteger, mantendrá el poder.

Le dijeron a los blancos que los no blancos eran inferiores y hubo esclavitud; le dijeron a los europeos que los americanos originarios eran salvajes ignorantes y hubo colonización; le dijeron a los electores en el año 2012 que los mexicanos éramos lo peor y tuvimos 8 años de Trump. Nos dicen que los musulmanes son TODOS terroristas, y a los musulmanes les dicen que TODOS los cristianos son infieles merecedores del infierno. Mientras, las guerras por el petróleo siguen, y la guerra ideológica se vé que es mentira cuando Irán recibe bombardeos y los Emiratos Árabes reciben todo el cobijo de occidente, a pesar de que violan derechos humanos igual o peor que el vecino.

Vivir en paz es querer lo mejor para todos y todas; vivir en paz es respetar la diferencia, siempre y cuando partamos del mismo marco de derechos y obligaciones, que sean razonables y bondadosas; vivir en paz es no agandallarse lo ajeno, no difamar, no meterse en lo que a uno no le debe de importar.

Seguramente, de nosotros, los LGBT, te han dicho que somos “enemigos” de la “familia”, como si no formáramos las nuestras, ni fuéramos o tratáramos de ser buenos hijos e hijas, hermanas, tíos y tías y hasta padres amorosos. Seguramente te han dicho muchas cosas que no son verdad, y que si tan solo un día,un día cualquiera, quizá este próximo 16 de mayo, te tomaras el tiempo de hablar con uno o una o unx de nosotros, te darías cuenta de que no tienes nada que temer; que compartimos muchas cosas; que podemos ser amigos; que podemos vivir en paz.

Artemis Switch.

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