EL ASUNTO DE LOS PRONOMBRES

EL ASUNTO DE LOS PRONOMBRES

Deseándoles que estén muy bien en este año que ha sido tan difícil y que se nos ha escurrido como agua, l@s saludo a tod@s, amable público, amigxs y aliades, haters y trolls residentes.

Para ser honestos, estoy atrasado con los temas, y no he escrito todavía del tema de los atletas Trans, cuando ya se está diluyendo lo último del entusiasmo olímpico. Pero esto me sirve para hacer una diferencia entre lo oportuno, lo urgente y lo importante.

Importante es todo, pero urgente significa que no podemos perder un segundo en algunos temas. La reactivación económica es un asunto urgente, y en mi trabajo de día, me está consumiendo casi todo el tiempo. Muchas personas están estallando en lo laboral, y es que las condiciones de aislamiento están cobrando un gran costo en la estabilidad mental de trabajadores y estudiantes. En algún lugar del Infierno, el tormento deben ser reuniones de Zoom.

Y recientemente ocurrió que en una clase en línea, una estudiante transgénero, de quien no daré más datos, porque ya suficiente le ha llovido y en tres teclazos quien la busque, la encuentra, reventó por causa de la falta de empatía de quienes no respetan sus pronombres.

Es muy fácil juzgar desde afuera. Yo, en lo personal, como Hombre Trans, y como encargado de procesos, he tenido muchas pláticas con los encargados de Recursos Humanos, y algo he aprendido.

Cuando una persona revienta, no es por el motivo aparente, por la situación que se está dando en el momento de reventar. Uno revienta por todo lo que hay detrás, y simplemente, cualquier cosa detona la pólvora que se había estado acumulando desde hace quién sabe cuánto tiempo.

Lo peor que le puedes decir a quien está teniendo un colapso es que no exagere, que es un o una ridícula, que no haga drama. Se le tiene que llevar aparte y preguntarle por sus sentimientos.

No hay que preguntar “¿Cómo estás?”, porque hay una costumbre que hace que las personas respondan que bien, o que “masomenos”, porque se considera descortés contestar otra cosa. Cuando preguntas “¿Cómo te sientes?”, las personas tienden a abrirse más y empezar a contar sobre su estado emocional.

Lo que no ocurría antes, es que ahora, en el momento en que alguien se quiebra, por cualquier razón, hay una aplicación abierta o un celular grabando cerca. Y quien no es empático en persona, lo es menos en las redes sociales. Y la persona que ya estaba afectada se convierte, además, en víctima de escarnio fuera de toda proporción. No se vale.

Y miren, el asunto de los pronombres puede no ser urgente, pero sí es importante. No es sólo por capricho. Es una forma de tener la seguridad de que los sentimientos de uno son tomados en cuenta por las personas cercanas; es reafirmar tu identidad; es que tu expresión de género sea tomada en cuenta. Al final del día todas y todos decimos que la opinión de los demás no nos importa, pero no es cierto.

No existimos en el espacio exterior. Vivimos en un medio social, y los pronombres y su uso adecuado en nuestro contexto son un indicador de qué tan integrados estamos a ese medio social.

Sí, hay temas más urgentes: zonas de desastre, la pandemia que no se acaba, la pobreza y la desigualdad, pero para una persona que está luchando por integrar, proyectar y proteger su identidad, este asunto puede ser muy, de verdad que muy serio.

Tengo mucho en el tintero que decir al respecto, así que les pido paciencia, y en una oportunidad que me de el mucho trabajo que tengo, y si me tienen paciencia, vamos a darle por ahí un rato.

Sólo quiero decir que para todas las personas No Binarias, Queer, Trans o de Género Fluido que hay en el mundo, el que su identidad sea reconocida es vital, y otras personas pueden ser conscientes y empáticas y tomarlo en cuenta, y otras no, pero llamar a cada quien como quiere ser llamado no es un asunto de agenda política, ni una “imposición agresiva”; es simplemente cortesía y buena educación.

Artemis Switch

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×