NI AZUL NI ROSA, MUÑECAS EN TRACTOR

NI AZUL NI ROSA, MUÑECAS EN TRACTOR

Empezando por algún lado, como suelo decir, culturalmente y conductualmente, existen dos polos que son llamados “lo femenino” y “lo masculino”, con pocas cosas realmente unisex al respecto. La ciencia y el conocimiento, así como la expresión y capacidad artística deberían ser terreno neutro, pero no es así, por lo que hay estudios de género en literatura, muchas más bailarinas que bailarines y muchos más varones que chicas en ingeniería (esto último, para descontento de tod@s, incluyéndome).

Pero la realidad estadística choca contra la realidad personal de cada un@, y te puede pasar que lo mismo te guste hacer postres con tu hornito “Mi Alegría”, que hacer los 100 experimentos del juego de química, que montar a tus muñecas en un tractor. Una mujer puede ser perfectamente Cis y Heterosexual y saber más de la NFL que su novio, que podría ser un linebacker, sin que se le corra el maquillaje, y el linebacker puede que tenga un gusto inesperado por el teatro musical, sin que se le aprieten las truzas.

Incluso entre las personas Heterosexuales Cis resulta injusto y discriminatorio que se les juzgue por sus muy particulares gustos privados, ya no digamos por sus elecciones académicas; cada hombre o mujer que sea disuadido de no estudiar tal o cual carrera o tener tal o cual oficio porque “eso es de machorras” o “eso es de maricas”, es una tragedia para la profesión u oficio, y un clavo en el alma de la persona que tiene que renunciar a un sueño.

Y miren, se puede ser Heterosexual sin ser Cisgénero, y se puede ser Homosexual o Transexual y ser Cisgénero. Ser Cis no es cuestión de preferencia, sino con adoptar las actitudes, expresiones y construcciones sociales dentro de una esfera exclusiva o mayoritaria e inconfundiblemente masculina o femenina. Los Trangéneros es lo que hacen, pasando a adoptar la expresión contraria al sexo en que nacimos.

Pero en medio de los dos polos hay un espacio enorme e inexplorado, tomando los elementos que más te gusten de cada uno y manteniendo abiertas todas las posibilidades, además de reservándose el derecho de inventar construcciones y expresiones nuevas: ropa sin género asociado; combinaciones de colores alejadas del pantone de los géneros Cis; looks y peinados andróginos; mezclas muy extrañas en cuanto a preferencias musicales (uno de mis mejores amigos dice que sus gustos en la materia son el resultado de un acostón de copas entre un metalero y Rainbow Brite).

“Género fluído”, “Queer”, “No Binario”, esos son los términos que se usan para abarcar un espectro muy grande en sus posibilidades. Y como no es necesario ser ni Gay, ni Les, ni Trans para adoptar expresiones de género no binarias, muchas personas se confunden. Sí, uno esperaría que las personas más interesadas en las expresiones no binarias fueran personas Bisexuales, Pansexuales o Intersexuales, y no es que no haya, pero la vida no es tan sencilla.

En esta expresión se vale transitar libremente entre los espectros masculino y femenino; se vale plantarse en medio de los espectros; se vale buscar expresiones no limitadas a los espectros de lo femenino y de lo masculino; se vale ser Hetero, Bi, Pan y Asexual: se vale todo…

Y no, el mundo no está preparado para tanta libertad, porque quiere clasificarlo todo en absolutos, en una postura de “conmigo o contra mí” que no es sana,ni democrática, ni incluyente.

Lo peor del asunto de tener que explicarte y legitimarte ante un mundo que ya demostró que es muy limitante para tu expresión personal, es el hecho de que dentro de la misma comunidad LGBTTTIAQ+, las personas Queer no son del todo entendidas, y se les pide que se ubiquen en clasificaciones más específicas y claras del acrónimo… Compañeros, compañeras, amigxs… Si precisamente su identidad es no seguir la heteronorma, no hay que incomodarlos creando algo así como una alternorma u homonorma igual de limitante.

Como siempre, para que la mayoría de las personas lo entienda, hay que recurrir a personas públicas; Ezra Miller dice “a la mierda con identificarse como hombre o mujer, a duras penas me identifico como humano”. Es una persona valiosa, con talento, atractiva a su manera (y le encanta serlo a su manera) y se ve genial afuera de la heteronorma del vestuario.

Demi Lovato se declaró no binaria reciente (y provocó un mal chiste que admito con pena que me hizo reír, aunque no debería, cuando la llamaron Demi LaVato). Gracias a que muchas de las figuras públicas que han decidido salir de la heteronorma fueron hiper sexualizadas desde muy jóvenes, los psicólogos con título de twitter creen que una cosa tiene que ver con la otra. Miren, el tiempo lo dirá. pero mientras tanto, me encanta que la persona que en pantalla más hizo sudar a John Wick fuera la bella y ruda Ruby Rose.

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