Remodelando el camino

Remodelando el camino

HOLA DE NUEVO, HERMOS@S

Su amiga, la princesa Judith, agarra la pluma por un rato porque estoy feliz, realizada, casi recuperada y más hermosa que nunca antes. Estoy bella, como salida de cuento de hadas, y en espera impaciente del gran beso de amor verdadero, pero mucho más confiada que nunca, porque ya tengo el cuerpo que siempre sentí que debía acompañar esta alma mía que los quiere y extrañaba.

Y miren, no es que vaya a darles toda la ficha técnica del proceso, porque hay cosas muy íntimas en esto, y Pedro Almodovar ya hizo una descripción en una parte de la película “La piel que habito”; lo que si les puedo contar, es que, aprovechando la anestesia y la cirugía, pues de una vez me di una repasada en lo que respecta a lipoescultura, y que, bueno, una vaginoplastia no es para cualquiera, ni siquiera para todas las mujeres Trans, pero una lipoescultura es algo más sencillo, que le puede servir (y de hecho es más utilizada por ellas) a las mujeres Cis, y en una de esas, hasta a hombres Cis sin complejos.

Empecemos por el principio de que lo que hace de verdad que una persona sea hermosa es su alma, y no su cuerpo, y que hay personas super atractivas con un alma fea y horrible. Pero también es cierto, y hay que romper con esa idea de que la vanidad es un pecado capital, hay muchas razones por las cuales una persona puede desear influir y cambiar su apariencia. Cuando se hace por cuestiones de cómo quiero percibirme yo, por mí y para mí, y mientras no ponga en grave riesgo mi salud (toda operación implica riesgos), entonces, ¿por qué no?

Tod@s invertimos tiempo, dinero y esfuerzo en nuestra apariencia. Ropa, maquillaje, accesorios, ejercicio o la voluntad para pedir o no pedir esa malteada o ese pedazo de pastel. ¿Cuál es o debe ser el límite de esa inversión? Mientras no sea eso el centro de tu vida, y mientras no te cause daño, pues el límite es hasta donde tú quieras llegar.

Y no va a faltar quien diga que su servidora es hipócrita, después de haber compartido tantas veces lo que significaba la cirugía de readaptación de género para mí, pero se los comparto así, porque así soy yo. La cirugía no era el centro de mi vida, fue un paso importantísimo para llegar al centro de mi vida, que es el poder ejercer mi identidad como a mí me place. El centro de mi vida es mi identidad, y la cirugía fue un medio para ella, no el fin.

Pero bueno, les estaba contando. Todas las personas convertimos el azúcar en grasa; algunos más, algunos menos, y en distintas zonas del cuerpo debido a mil y un características distintas: herencia, hábitos alimenticios, actividad física y cientos de cosas más. Sí, en los medios se dan proyecciones culturales de lo que se considera más o menos atractivo, y de eso podemos hablar en otro momento, o lo puede contar Artemis, pero el caso es que, más o menos, cada persona quiere verse de una manera determinada, y para algunas personas más iluminadas que yo, el tema puede ser menos importante, pero seamos honest@s ustedes conmigo y viceversa. A nosotr@s sí nos importan estas cosas.

Personas más disciplinadas, o en otras condiciones de vida, salud y objetivos finales, pueden acercarse o llegar a su ideal con dieta y ejercicio. Por otra parte, personas con trastornos metabólicos, con problemas de salud, o personas que necesitan un cambio radical, como es la reasignación de género, no podemos llegar a esos objetivos sin ayuda.

¿De qué se trata la Lipoescultura? De literalmente esculpir los depósitos de grasa del cuerpo; de poner lo que no quieres en una zona de tu cuerpo en otra zona donde sí la quieras. Es más fácil de lo que parece y los resultados son maravillosos.

¿La recomiendo? Sí; ¿Estoy satisfecha? Muchísimo; ¿Es la solución mágica y definitiva? No, porque te ayuda a llegar a donde quieres, pero después hay que meterle alguito de esfuerzo para mantenerla; ¿Es unisex? Perfectamente, porque hay hombres y mujeres muy sanas que, por genética, guardan grasa de una manera distinta a la que les gustaría, y un cuerpo sin reservas de grasa no es sano; ¿Es sólo para gente Trans? Definitivamente no, es para cualquiera que quiera invertirle un poco más a su apariencia, que es algo que debe entenderse como un derecho, y no como un pecado.

Bueno, esta es mi vuelta al ruedo, y creo que me estaré alternando con el compañero Artemis de ahora en adelante. En el tiempo que estuve sin escribir me puse a consumir mucho Netflix y Youtube, así que les pasará algunas recomendaciones sobre temas Trans, si me lo permiten.

Por lo pronto, les mando el abrazo más fuerte que me acepten y un besote bien tronado. Su amiga:

La Princesas Judith.

PÁGINAS RECOMENDADAS

En Youtube

El canal de PutoMikel (sí, así está bien escrito) es una joya, y hace videos comentando temas de historia y cultura. Recomiendo su video titulado “Parecen ser muy buenos amigos: Historia LGTB”, y el titulado “Arqueología Queer”.

Con bastante descaro, y casi siempre con una copa de vino en la mano, da un recorrido por la historia y la cultura del mundo, hablan de de conductas sexuales y no sexuales de vikingos, piratas, reyes y emperadores.

El Melón Trans es una página poco conocida y muy irregular de la comunidad Trans española; tiene videos tan viejos como 5 años, y el más reciente, tiene 4 meses, pero mucho de lo que se habla acerca de cómo llevar adelante la agenda de derechos sigue siendo muy actual, desgraciadamente.

Ophelia Pastrana es mi informatriz favorita, habla de todo un poco con mucha elocuencia y coherencia, y aparte, es Trans. Su canal no es exclusivo para temas Trans, pero es una maravilla que tiene algo para todos y todas.

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