2 DE OCTUBRE, DÍA INTERNACIONAL DE LA NO VIOLENCIA

2 DE OCTUBRE, DÍA INTERNACIONAL DE LA NO VIOLENCIA

Estimados hermanos y hermanas y hermanxs, este día me dirijo a ustedes de esta manera porque no hay otra manera de hacerlo. El día internacional de la no violencia se conmemora los días 2 de octubre, que es aniversario del nacimiento de Mahatma Gandhi, figura controvertida, figura polémica, pero sin duda, uno de los grandes referentes sobre los temas de la resistencia civil, las prácticas de resistencia no violenta y el avance de los derechos humanos. 

La fecha no podría ser más que adecuada en el país de México, debido a que el 2 de octubre también se conmemora uno de los actos de violencia de Estado más graves, más dolorosos, y de mayores consecuencias para la vida nacional, puesto que se trata de aniversario, en este año, el número 54, de la matanza del 2 de octubre en la plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, CDMX.

Siempre habrá voces que, aduciendo a la manera en la que entienden a la naturaleza, dicen que la vida y que la existencia siempre han sido y siempre serán violentas; no, la lucha por la sobrevivencia es dura, permanente, pero hay distintas estrategias además de la violencia para sobrevivir. La cooperación, la comunicación, la solidaridad, el apoyo de algunos a todxs, el trabajo inteligente, el desarrollo de la ciencia, de la sociedad, de la tecnología, nos pueden garantizar formas de sobrevivir que no pasen por la opresión, la explotación, el despojo de recursos. 

De estas cosas tenemos que hablar en un día tan importante; sobre todo, es un día para reflexionar en la violencia que ejercemos, queriendo o sin querer, sabiéndolo o ignorándolo, en contra de todos aquellos que son distintos a uno mismo, en contra de nuestras mejores intenciones, simplemente por incomprensión, por desconocimiento, por falta de empatía, o por la reproducción de paradigmas culturales que ya están caducos; por la repetición de dogmas que ya no representan a nada en un mundo moderno y globalizado; por la estereotipación absurda que reduce, clasifica y condiciona a los seres humanos, discriminándolos debido exclusivamente por una de las muchas características que tiene en la manera en que hace uso de su absoluta libertad de expresar su género de vivir su sexualidad.

Claro, en estos momentos, con la guerra en Europa, se puede pensar que hay temas contra la violencia más grandes; sin embargo, la violencia más grande empieza por la violencia más pequeña. Las guerras se libran por economía, pero se alimentan con miedo, se alimentan de odio, se alimentan de estereotipos que se repiten, se alimentan de descalificar, deshumanizar, despreciar a otro ser humano por cualquier razón, por cualquier motivo. Todas las formas de discriminación son en el fondo la misma, porque si se piensa que alguien es superior a otro, y se piensa que hay seres humanos inferiores que otros, entonces la violencia ya nacido, ya ha engendrado, ya tirado semillas y los frutos quedará serán, en algún momento, balas, granadas y bombas incendiarias. 

La historia humana puede ser entendida como una sucesión de fechas sangrientas y de cementerios llenos. Yo rechazo todo esto; yo creo que, después de tantos miles de años de historia, podemos empezar el aprendizaje para ser mejores, para dejar de creernos todas las excusas que se han dado para todo tipo de guerras..

La fe, la nacionalidad, el territorio, la escasez de recursos, las luchas históricas de una etnia sobre otra, de una nación sobre otra, de un sistema político sobre otro, de una clase sobre otra, deben terminar en algún momento. Los que hemos sido excluidos socialmente de puestos de trabajo, de escuelas públicas y privadas, y hasta de reuniones familiares, tenemos una solidaridad instintiva con los demás excluidos de la Tierra, sea cual sea la razón. 

Quien ha sido discriminado no debe convertirse en discriminador. La cita de la Biblia debería ser suficiente advertencia: “con la misma vara que midáis, seréis medido”. No existe una sola persona que, fuera de su ambiente, debido a cualquier causa estúpida, no pueda ser sometido alguna forma de discriminación. Eso debería enseñarlos que todas las causas discriminación son falsas, están equivocadas, y en lugar de tender los lazos que nos lleven hacia delante, en la historia, en la vida, en la búsqueda de la felicidad, seguimos buscando razones para ejercer una violencia primitiva que ya debemos superar. 

No es posible que a estas alturas sigamos teniendo actos de violencia por cosas tan ridículas como la competencia entre equipos de fútbol, que son propiedad de millonarios a los que no le significamos más que dinero en el bolsillo. Es ridículo que siga la lucha de los sexos, cuando sabemos que, en igualdad de condiciones, las mejores ideas salen de las mentes más brillantes, independientemente de cuestiones de sexo-género-preferencia. Tan sólo el hecho de que estés leyendo esto en una computadora, se lo debes Alan Turing, del que ya hemos hablado antes.

No, la no violencia no es un asunto de hippies mariguanos (otra forma de discriminación absurda), es cosa de todos, y el día en que todos nos decidamos a entender y predicar activamente que la violencia no es el camino, podremos empezar a sanar el mundo, a sanar los países, pero sobre todo, a sanarnos a nosotros mismos. Un abrazo a todos, a todas, al mundo entero. Nos hace falta

Artemis Switch

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