AMOR A LA TRANS

AMOR A LA TRANS

Hola otra vez. Este tema es complicado, es mucho más complicado que hablar de lo jurídico en materia de cambios en los documentos oficiales; es más complicado que hablar de procedimientos quirúrgicos; es más complicado que toda la agenda de la comunidad LGBT… Hoy toca hablar de sentimientos.

Miren, las relaciones no suelen ser sencillas para nadie. Todas las películas de drama y todas las telenovelas y la mitad grande de la literatura tratan de lo complicado que es para las personas encontrar un amor verdadero, justo, equilibrado, que lleve a esas personas a la paz, a la felicidad y a la plenitud. Y eso que el 99, quizá ya el 98% de toda esa narrativa está contado desde la perspectiva heterosexual cisgénero.

Incluso en los contenidos LGBT, hay diferencias proporcionales. En los contenidos producidos por y para la comunidad, hay una prevalencia en historias gays y lésbicas, y mucho menos contenido para la comunidad Trans.

Y miren, no se trata de querer que todo se trate de nosotros y nosotras; sabemos que somos una minoría dentro de otra minoría. Lo que quiero decir es que pasamos por situaciones que ni se imaginan, y sería bueno poder compartirlas para sentirnos más seguros, para sentirnos menos solas, para empezar a ser conocidos y reconocidas.

El principal tema en una identidad Trans es la imagen propia; que nuestras actitudes, intereses, apariencia y expresión de género coincidan con nuestra identidad asumida, con nuestra idea de nosotros y nosotras mismas. Este trabajo es interior, pero no por ser algo que trabaja uno dentro de uno mismo, es fácil. De hecho, es bastante complicado, porque la mayoría de las veces, significa ir en contra de todo lo que nos han dicho sobre nosotros y sobre el mundo.

Luego viene el hecho de que una identidad no funciona en la soledad de una habitación. La identidad es la imagen que proyectamos al mundo, y como tal, necesitamos el reconocimiento social para sentirnos plenos. Eso pasa igual para todas las personas; heteros, cis, gays, les, trans: todos necesitamos contacto e interacción social, reconocimiento social. Encajar o no encajar, ser aceptado o rechazado por el medio social, es un componente muy importante, casi diría que el principal, para la felicidad y la realización de una persona, sin importar género, expresión de género u orientación.

Y entonces esto se vuelve mucho más complicado en el tema de elegir pareja, y de ser elegidos como pareja. En realidad, yo creo que todos y todas queremos básicamente lo mismo, una persona que nos quiera, que nos haga sentir amados, protegidos, que nos haga reír, que sea generosa, que tengamos una gran química sexual, que nos haga ser mejores y que sea nuestro hogar… Si se fijan, todo la anterior es prácticamente unisex, salvo que también esperamos que esa persona sea igual o parecida a nuestros ideales estéticos desde una perspectiva cisgénero y biologicista… Y todo eso es más complicado para los Trans que para cualquier otra persona.

Casi el 100% de las personas, heterosexuales o no, tienen un ideal de pareja dentro del espectro cisgénero, y casi el 100% de los hombres heterosexuales y de las mujeres les, esperan encontrar una mujer que les cumpla sus expectativas, sin siquiera considerar que todo eso lo pudieran encontrar con una mujer Trans.

Del otro lado es igual, las mujeres cis y los hombres gay tienen ideales de masculinidad muy claros, y esperan encontrarse a un hombre no Trans que los satisfaga. Sólo las personas dentro de los espectros no-binarios son más abiertas a buscar lo que buscan dentro del espectro que nos incluye a los Trans.

Además, está el tema de que, para la mayoría de las personas, la posibilidad de gestar una vida con su pareja es un tema de la mayor importancia, y es algo que los Trans no podemos, en la mayoría de los casos, ofrecer (si me piden ejemplos y casos, esto se vuelve larguísimo. Lo haré en entradas posteriores, por el momento, usen su imaginación).

O sea, sí nos enamoramos, y sí nos enamoran, pero esto requiere de que a quienes les gustemos se hayan despojado de algunos prejuicios, y de que nosotros seamos especialmente encantadores para que nos vean como un todo, capaces de satisfacer todas las necesidades emocionales, afectivas y sexuales de nuestras parejas, después de que nos conozcan, porque, a priori, a ciegas, no figuramos normalmente como opciones de pareja para la mayoría de la población.

Y es algo que pasa, y es muy doloroso, que ya ha habido, de ambas partes, una inversión en sentimientos y capital emocional con una persona, pero al momento de que se acerca la consumación física, aparecen escrúpulos, inseguridades y dudas y de vuelta a la casilla uno.

O peor, que una vez superada la frontera de lo sexual, no nos presentan como su pareja en un ámbito social, por el miedo al qué dirán. Y quien está en el closet ya no es uno, sino nuestras relaciones. Eso duele muchísimo. Por más enamorados que estemos de alguien, lo que la mayoría nos puede ofrecer no es más que un free…

Nuestras relaciones tienen dificultades específicas; hay quienes tienen una atracción especial por nosotros y nosotras, que muchas veces no es un buen cimiento para una relación profunda; hay quienes dicen que nos quieren A PESAR de que seamos Trans, y eso, dependiendo de cómo se diga, puede herir mucho.

Y no faltará quien diga que cada hombre Trans se consiga una mujer Trans y todos felices. No digo que no haya parejas así conformadas, pero tampoco es algo así de fácil y simple.

Se me acaba el espacio, y hay mucho que decir del tema. Sólo quiero irme recordándoles que este es un blog informativo sobre la comunidad Trans, con la intención de que nos conozcamos mejor unos y otras, y de que seamos capaces de expresar nuestras dudas, inquietudes y aspiraciones, reconociendo que no porque alguien viva de manera distinta a mí, significa que no pueda conocerlo, entenderlo, reconocerlo, y en una de esas, hasta quererlo.

Feliz Febrero.

Artemis Switch.

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