CAMBIO DE CHIP

CAMBIO DE CHIP

Empecemos bien este año… Nos hace falta. 

No estamos en guerra, no somos enemigos, no quiero quitarte nada, no quiero nada más que la comprensión necesaria y los espacios seguros suficientes para que pueda desarrollar mi personalidad y mis relaciones interpersonales como yo los necesito, con las mismas responsabilidades, el mismo respeto y la misma libertad que todos los demás.

Entiendo que la visión que muchas personas tiene del mundo no es lo suficientemente amplia para siquiera aceptar que existen personas diversas, con identidades Trans, con vidas diferentes a la preferencia y tendencia más común en el mundo, que es la identidad Cisgénero y la orientación Heterosexual. El mundo es grande, y hay muchas razones, biológicas, psicológicas y culturales, que hacen de la diversidad algo inevitable (y en ocasiones, hasta necesaria y útil, pero ya llegaremos a esa discusión con el tiempo, si me tienen paciencia, porque todos son libres de leerme, o no leerme).

Pero son tiempos mejores, o al menos deberían de serlo. Tenemos oportunidades que la mayor parte de la humanidad, por la mayor parte de la historia, ni siquiera soñó. Estamos conectados como nunca; podemos marcar desde la palma de nuestra mano a casi cualquier lugar sobre la superficie de la Tierra; tenemos al alcance de cualquier computadora (y a un tarjetazo) casi la totalidad de lo publicado en cada país y en cada idioma; las bibliotecas enteras de las universidades y las hemerotecas de los grandes diarios. No es posible que la ignorancia siga jugando el juego, ya no digamos que esté ganando la partida.

Pero, al día de hoy, el 78% de los homicidios a personas Trans, ocurren en América Latina; al día de hoy, las mujeres Trans tienen que pelear por espacios laborales dignos, porque por cada una que es una empresaria o ejecutiva, han cientos que tienen que buscarse la vida en giros negros por falta de apoyo familiar, falta de espacios escolares seguros y falta de oportunidades laborales. Los hombres Trans tenemos otros problemas, como el hecho de que ni siquiera se hable de nosotros.

Miren, en esta dirección que les comparto, hay testimonios muy fuertes de compañeras Trans: https://www.bbc.com/mundo/noticias-37961614, es imprescindible darnos cuenta de que no estamos preparados, como sociedad, para reconocer al otro cuando es diferente a lo que esperamos y conocemos; ya no digamos comprenderlo o empatizar con él o ella.

“La sociedad nos estigmatiza como figuras sexuales y desgraciadamente para muchas la única alternativa es el trabajo sexual” y la violencia, dice Jimena Franco en uno de los testimonos de la página.

Estamos aquí, siempre lo hemos estado, siempre lo estaremos. Somos excepcionales, porque somos excepciones a lo que es común, pero eso no nos hace ni malos, ni peligrosas. Somos personas que quieren realizarse, estudiar, trabajar, pagar impuestos, convivir con compañeros y compañeras en planos de igualdad, superarnos. Es el odio y la incomprensión lo que a muchos y muchas compañeras las ha llevado a las oscuras y peligrosas esquinas del mundo.

Gislenne Zamayoa: “Si existimos en series de televisión y en el cine, no veo por qué no podamos existir en la vida cotidiana”

Este es un año electoral en México, y muchos partidos querrán sacar raja política de atacar la agenda de derechos LGBT, bajo el slogan de “defender a la familia”. Cuando llegue ese momento, tendré mucho que decir.

Lara Ramírez: “No me siento atrapada en un cuerpo equivocado. La naturaleza es diversa”

Lo que quiero decir ahora, es que el maravilloso, increíble, impensable hace sólo una generación acceso a la información actual, no equivale a educación. Hay antivacunas, terraplanistas, y muchos grupos más que se niegan a escuchar lo que la ciencia, la historia y el sentido común han demostrado una y otra vez.

Hay que cambiar por fin el chip, la mentalidad. En serio, mi existencia no te puede causar daño; no es un riesgo, ni un peligro para nadie; no soy nada ni nadie de lo que tengas que tener miedo. El machismo, la transfobia, el paradigma binario son cosas que existen y que permean todavía muy fuerte, incluso dentro de la propia comunidad LGBT, como bien lo dice Tamara Adrián: 

“El machismo se mantiene como medio de dominación y la comunidad trans no es una excepción”

Hay que cambiar para bien; los cambios para bien se llaman progreso; los cambios para bien se convierten en mejor calidad de vida; los cambios para bien son aquellos que hacen avanzar los derechos humanos, la posibilidad de vivir mejor, no sólo en lo material, sino en lo espiritual, en la búsqueda de la felicidad, en la capacidad de ser lo que uno quiere ser, experimentar lo que quiera sentir, ser libre de para vivir más allá de hacer lo que sea estrictamente necesario para sobrevivir y ser una pieza de maquinaria, lo cual es lo que le deseo a todas las personas, Trans y Cis, Hetero y Homo, todos y todas y puntos intermedios.

Artemis Switch. 

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