DECIR LAS COSAS DE FRENTE Y EN VIDA

DECIR LAS COSAS DE FRENTE Y EN VIDA

Hay días que son para reflexionar mucho, y para tristear con ganas. Cada día de muertos es uno de esos días, y si bien a todos nos duele mucho extrañar a nuestras personas importantes que se han ido, pues para algunos es, además, un momento para pensar en todas las cosas que no pudiste compartir con ellos en vida, por miedo,por prejuicios, por distintas concepciones del mundo, por expectativas no cumplidas y, sobre todo y aunque lo diga otra vez, por pinche miedo.

Quiero compartirles que perdí a mi padre hace casi veinte años. yo era tan joven que, aunque ya había manifestado a esa edad actitudes transgénero, y tendencias homo, pues todavía estaba lejos empezar el proceso que me ha hecho ser quien soy ahora. Y en muchas casa, las personas que no son Cis ni hetero, viven una vida en silencio, un pacto familiar en el cual las cosas, aunque se sepan, no se hablan en voz alta. Esos silencios duelen cuando los vives, pero duelen más cuando ya no tienen remedio.

Mi padre me quería mucho, y yo lo quiero a él, pero jamás podré estar seguro de si me hubiera apoyado con todo, o al menos un poco, con reservas, en mi camino; no podré saber qué tanto hubiera estado conmigo en cada parte del proceso de mi transformación; si hubiera sonreido cuando le hablara de mi primera novia; si habría llegado a mi fiesta después de iniciar el proceso de mi cambio de identidad civil. No saber esas cosas duele de vez en cuando, y es una sensación que uno no se quita de encima los días de muertos.

Miren, hay quien dice que un paso a la madurez es ya no buscar la aceptación de los padres. A lo mejor es que no estoy del todo maduro. La relación a medias con mi madre sigue pesando, ya lo he contado. La aceptación que ahora tengo de ella se consiguió cuando en mi proceso tomé decisiones irreversibles, así que creo que, para ella, ha sido más a fuerza que de ganas. Lo que quiero contar es que en mi cabeza, sigo armando los discursos de cómo le hubiera dicho las cosas a papá. Creo que eso nos pasa a muchos.

Por eso, el tema, la reflexión este dos de noviembre, debe ser si tenemos el valor de llamar las cosas por su nombre, de hablar franca y honestamente con los nuestros de nuestros deseos, planes de vida, identidades; de si podremos vencer el miedo al rechazo, o un primer rechazo, para poder pasar al otro lado, que sería volver a establecer una relación distinta, más honesta, a lo mejor con muchos parches, pero real con aquellos a los que amamos.

Chinga, el hombre varonil que quiero ser no se avergüenza de llorar. ¿Qué quieren que les diga? Aquí se viene a escribir las cosas como son, porque son de verdad.

Yo les quiero pedir, a los compañeros y compañeras en la diversidad, que no piensen siempre en el peor escenario posible; que se den la oportunidad de esperar lo mejor, y créanme que aunque existiera la posibilidad de un desencuentro o un rechazo, si la vida me diera la oportunidad de una última conversación con mi padre, la tomaría a ojos cerrados. La duda mata más que el rechazo, o a lo mejor no, a lo mejor es que la duda no mata, pero chinga y chinga de por vida.

¿Y si todo está en nuestra cabeza? ¿Y si dándoles a los demás la oportunidad de decidir si nos aceptan, resulta que nos demuestran que les importa más el amor que las expectativas, las creencias y el qué dirán? ¿y si resulta ser que no estamos solos, y que hay una historia familiar que desconocemos? Esas dudas tampoco son fáciles de contener en el día en que extrañamos a los nuestros.

Por eso, en vida, en vida tenemos que buscar la manera, la oportunidad, el momento para hablar de frente y con el corazón en la mano. Esa oportunidad se me fue, que no se les vaya a ustedes.

Y el momento perfecto no existe, y hay que fabricarlo o robarlo. No será igual para todos; habrá familias donde esto no aplique, y llamar las cosas por su nombre sea lo que termine de romper una relación de por vida, pero creo que un rechazo final es, a la larga, menos dañino que una aceptación fingida. No lo sé. En este asunto, no hay verdades absolutas. Sólo estoy compartiendo lo que siento, lo que pienso y las cosas que me atormentan de vez en cuando.

Feliz día de muertos. Recuerden todo el amor, y perdonémonos todo lo demás.

Artemis Switch.

Tags: , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *