FEMINIZACIÓN FACIAL

FEMINIZACIÓN FACIAL

Hooola, mis amores, siguiendo con todas las partes que conllevan el proceso de una transformación total en una reasignación de género, toca hablar el día de hoy del maravilloso proceso de la feminización facial, y de cómo esta cirugía es completamente recomendada tanto como para personas que están un proceso de reasignación, como fue mi caso, como para todo tipo de mujeres que pueden beneficiarse con este procedimiento estético.

Aunque es cierto que la belleza está en el ojo en el que mira, y que toda persona que es feliz y libre se ve hermosa, sin embargo hay detallitos, o detallotes, que causan inquietud e inseguridad frente al espejo. A veces, estas cosas tienen que ver más con la seguridad interna de las personas, y antes de someterse a cualquier tipo de alteración del cuerpo, sería recomendable revisarse una misma y no poner falsas esperanzas en la cirugía, ya que si los problemas son de confianza interna, ni la mejor cirugía del mundo valora resolver el problema, sin embargo, cuando se es una persona mentalmente sana, o por lo menos mentalmente estable, y de todas maneras se toma la decisión de darnos una manita de gato, un zarpazo de tigre, eso puede elevar nuestro nivel de confianza a niveles incomparables. 

Yo adoro lo que miro en el espejo, y realmente, no fue una cirugía demasiado extensa ni demasiado complicada, fueron detalles pequeños, pero que en conjunto me dieron una armonía facial que me parece que me la merezco: la quería, la deseaba, me la pude costear, me la hice y sí, me veo fabulosa.

Las cosas que pueden mejorar con la feminización es una lista larga, como reducir la papada; afinar la barbilla; resaltar los pómulos, aumentar la obertura de los ojos, y con ello su tamaño aparente; enderezar y adelgazar la nariz, esto con muchísimo cuidado, y al final, armonizar todo. Porque no se trata simplemente de jugar a que una es la señora Cara de Papa e ir poniendo y quitando accesorios como si fuera un juego. 

El trabajo más importante del cirujano no es en el quirófano, sino en el escritorio, cuando le explica a la paciente lo que puede hacerse lo que no, lo que se recomiende, lo que no, y bajar las expectativas porque, a pesar de que la cirugía plástica es un milagro el día de hoy, el pasar a ser una versión más bonita de uno mismo, a convertirse en un verdadero extraño frente al espejo, es algo muy distinto y definitivamente no es muy recomendable. 

Una vez más, recomiendo los servicios de la clínica del doctor Nares, un profesional en esta materia altamente competente y especializado, para evitar que caigan en manos de personas no capacitadas o no del todo honorables. Recomiendo la clínica del doctor Nares, pero sea quien sea el médico con el que se traten, asegúrese de revisar bien sus credenciales. Todos hemos visto en las revistas de espectáculos las desastrosas cirugías que han acabado con la carrera de muchas actrices, porque han puesto en peligro su salud en lugares que han llevado a cabo procedimientos médicos sin contar con las instalaciones adecuadas, lo cual ha llevado a más de una muerte. 

Yo recomiendo este proceso, pero, por favor, cuídense mucho de donde se lo hacen, con quien se lo hacen, y sobre todo, la verdadera razón de por qué lo hacen. Verse genial es una parte importante de sentirse genial, pero, la felicidad no depende de la apariencia, pero aún así tod@s tenemos el derecho de vernos sensacionales. 

Véanse fantásticxs todos y sean felices. A lucirse en la playa a la menor oportunidad. Los quiere su amiga:

La Princesa Judith.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *