FEMINIZARSE, ¿CÓMO SE HACE Y CÓMO SE SIENTE?

FEMINIZARSE, ¿CÓMO SE HACE Y CÓMO SE SIENTE?

Amores míos, o amigues, si me permiten ser así de confianzuda; el día de hoy se trata de recibir este año sintiéndonos bell@s, porque el mundo está medio feo, y ojalá que nuestro brillo pueda mejorar las cosas. Por ejemplo, a mí, diez minutos en el espejo cada mañana y antes de acostarme, me llenan de alegría.

Yo sé que no soy la flor más bella del ejido, ni siquiera soy la más bella de mi casa, pero en esos momentos de disfrutarme a mí misma, me siento como un millón de dólares en billetes nuevísimos. Me ha costado mucho sentirme así, y no voy a dejar nunca más que nadie me baje de mi nube voladora. Yo tengo un corazón puro y del cielo, nadie me baja por peor vibra que me tire y por más bilis que haga pensando en la hermosa de mí.

Una empieza a feminizarse hasta sin darse cuenta; está en la voz, en la postura, en los gestos, en las actitudes, en las expresiones. Claro, de chica que me llamaran niño marica dolía, hasta que empecé a darme cuanta de que quien me lo decía era el que tenía el problema, no yo. Cada quien es libre de sentirse y expresarse como le nazca, y ser varonil está muy, pero que muy bien (así me gustan mucho), y ser muy femenina está muy bien (así me gusto mucho), y ser Queer está perfecto, y ser niña Tom Boy y ser niño Fem Boy se vale. Esa es la libertad que yo quise para mí y la que le deseo a todos, todas, todes las personas del mundo.

Luego viene la ropa, y el mundo de colores, accesorios, telas, texturas, arreglos, peinados y posibilidades de vestir que ofrece el mundo son infinitas, y limitarse a una paleta limitada de colores y a un código de vestimenta que no por ser tradicional deja de ser completamente arbitrario es un crimen contra el arte, el espíritu libre, la comodidad y contra la esencia misma de la expresividad humana. Yo soy mi propia obra maestra y debo enmarcarme en toda mi muchosidad, como le diría el Sombrerero Loco a Alicia.

Amo los vestidos, y los vestidos me aman. Les recomiendo ver la peli de La Señora Harris va a París, que es una gloria principalmente por los vestidos de época de la casa Dior. A veces, y no me importa que me digan superficial, un buen vestido, el vestido correcto te hace sentir la persona más hermosa del planeta, capaz de cualquier cosa. Esto es una dicha que debería experimentar toda la humanidad, saberse bello, bella, hermosa, sin importar cuál es tu sexo, tu orientación, tu apego a los espectros femenino, masculino o Queer. Todos y todas y todes debemos sentirnos hermosos.

Después de desarrollar tu expresividad y de usar el armario como lo que es, un arsenal, no un refugio, sigue el maquillaje. El maquillista es una bella arte, y los grandes artistas del maquillaje son reconocidos hasta con un premio Óscar. Hay millones de videos tutoriales en YouTube de artistas tan excepcionales que dan consejos, herramientas y técnicas que son una locura. A mí me sirven para feminizarme todavía más y mejor, pero también para hacer experimentos y locuras, porque esa también es una posibilidad. Quiero aclarar que el maquillaje, como arte y herramienta, no es algo exclusivamente femenino. Si muchos hombres perdieran el miedo a él, podrían ser mejores seductores. Entre ser un metrosexual y un cavernosexual hay mil millones de tonos de maquillaje. No le tengan miedo.

Pero el maquillaje solo llega hasta cierto punto, igual que la ropa y que las actitudes. No toda persona que se identifica con el espectro femenino llega al extremo de sentir que debe dar el siguiente paso de la feminización, que es la transformación corporal. Aquí cada quien decide hasta dónde llega. Dietas, ejercicios y tratamientos pueden ir cambiando un poco la configuración de los cuerpos, y esto es unisex; si no me creen, vean a los y las fisicoculturistas y chequen los comerciales de productos milagro y de máquinas de ejercicio… Tener el cuerpo como un@ lo desea es un anhelo muy común, y mientras se mantenga dentro de lo saludable, es bastante válido.

Ahora, la feminización que una busca puede no llegar hasta la Cirugía de Reasignación de Género; a veces basta con feminizar únicamente el rostro: afinar los pómulos, reducir barbilla, abrir más los ojos, respingar la nariz, rellenar los labios. Como en todo, no hay que exagerar con las cirugías, porque todos hemos visto ejemplos de cirugías con malos resultados en las páginas de chismes de la farándula. Un pequeño cambio puede hacer una gran diferencia, y eso también ocurre con la masculinización quirúrgica del rostro, que es algo que cada vez más hombres Hetero y No Hetero están considerando. Adelante, campeones, los queremos ver más guapos.

Y bueno, lo que sigue ya no es cosmético, ya representa un cambio total de vida, de percepción de una misma, de interacción con el mundo y de la intimidad. No es para todos y no es una decisión que se tome a la ligera; requiere de muchísima disciplina, voluntad, compromiso y recursos, que es la Cirugía de Reasignación de Género, que a veces es una sola operación, pero más comúnmente es una serie de ellas: Feminización Facial; Operación de Busto; Vaginoplastia; Lipoescultura. Consulten siempre con un cirujano certificado y con clínicas especializadas, porque si un mal resultado en cualquier operación es algo que hay que prevenir con todo el cuidado del mundo, cuando se trata de su cuerpo deseado y de su intimidad, el cuidado debe ser extremo.

En fin, hoy soy todo lo hermosa que necesito para sentirme bien; no le voy a gustar a todo el mundo, pero eso es imposible. Con que me guste yo me basta, y si te robo una mirada y un silbido, pues eso es un placer extra. Les deseo a todos que consigan este estado de bienestar que da al sentirse exactamente tan hermos@s como quieran sentirse y de expresarse con toda la libertad que puedan, ya sea como Cavernario, Metalero, Glam Rocker, Biker, Metrosexual, Playboy, Femme Fatale, Nerdy Sexy, Colegiala, Maestra Milf, Hippy, Florecita del Campo o Princesa Disney. Lo que te guste, eso está bien y es perfecto.

L@s Quiero.

La Princesa Judith

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