MASCULINIDADES, ¿QUÉ TIPO DE HOMBRE QUIERO SER?

MASCULINIDADES, ¿QUÉ TIPO DE HOMBRE QUIERO SER?

Hola otra vez, aquí, Artemis Switch, transmitiendo vía remota lo que es vivir mi identidad Trans.

Porque no sólo se trata de querer parecer hombre, vivir como hombre y hacer como hombre, sino de tener y asumir una imagen de la masculinidad.

No hay una sola manera de ser hombre, y eso cambia de lugar en lugar, de tiempo en tiempo y de persona a persona.

Y como en todas las cosas, hay mil ideas y mil opiniones diferentes; hay quienes me han dicho que la idea del hombre que un Trans quiere ser tiene que ver con su o sus figuras paternas. Mi Señor Padre era un tipazo, pero eso es todavía una idea equivocada. No es mi ideal supremo, pero sí quiero tener mucho de él.

Otra idea que hay por ahí es la de que un hombre Trans quiere convertirse en el tipo de hombre del que se habría enamorado si hubiera seguido su desarrollo como mujer. Es una idea bonita y romántica, pero no creo que vaya por ahí, al menos, no en mi caso.

Porque por mucho y que haya adquirido o manifestado muchos comportamientos masculinos, hay muchas cosas que sí, y muchas cosas que no, y el tipo de hombre que quiero ser se manifiesta mucho en la forma en que me relaciono con mi familia, con mis amigos, con mis parejas.

No quiero ser atendido como el “Rey del Hogar”, quiero una relación pareja, donde cada quién ayuda en cada cosa, y donde yo sea completamente responsable de mí mismo.

Yo quiero ser lo más varonil posible, pero sabiendo que eso es por decisión. Un hombre sensible y sentimental es tan hombre como un “barba de espartano, lomo plateado, bla bla, bla…”.

Y bueno, la imagen es una cosa, y los sentimientos son otra. Por mucho que me acondicione en el gimnasio (y yo lo hago como si fuera obsesión), eso es por la imagen que quiero tener y proyectar, aunque eso no me define. Incluso si no hubiera transformado y acondicionado mi cuerpo, como lo he hecho para acercarme a mi ideal, lo que me hace Trans es el cómo me percibo a mí mismo.

Sobre mi orientación, no lo negaré; desde el principio supe que quería tener de pareja a una mujer, a una mujer que me quisiera y aceptara, a la que trataría como una dama, o sea, alguien indiscutiblemente dentro del espectro femenino, que me gustara mucho y a quien atendería como creo que un hombre debe atender a una mujer, no porque sea más ni menos, sino porque así me nace.

O sea, quiero ser indiscutiblemente un hombre, pero sin caer en actitudes machistas. El hombre que yo quiero ser puede ser varonil, sin caer (espero) en los excesos de la cultura del macho, a la que llaman ahora cultura patriarcal.

No digo que sea, ni que haya sido fácil. En muchos momentos los roles, los géneros, las actitudes se vuelven confusas. Y es que las cosas no están escritas en piedra y cada quien debe poder elegir qué es lo que va con cada uno. Poder elegir no lo salva a uno de tomar algunas veces una actitud o decisión equivocada.

Y la gente opina, y siendo parte de una minoría sexual, uno debe hacerse muy fuerte, porque a uno lo juzgarán siempre desde una visión muy limitada de las cosas. Me gusta haber llegado a este blog, para compartir lo que ha sido mi vida y aportar a la discusión de cómo podemos entender mejor las cuestiones de sexo, orientación y género para vivir más felices todos.

Quien sea quien quiera estar conmigo, es porque lo ha elegido y porque es consciente de lo que soy y de lo que ofrezco, y está de acuerdo, ya sea por un rato o para toda la vida. Si una mujer toma esa decisión, esa decisión debes respetarla, porque es suya. Eso le contesto ahora y desde aquí a quien piensa que les “estoy robando” a una mujer que ya ha decidido no estar con ellos (tengo mucho que decir al respecto de esto).

Y claro, muchos me dicen que pude haber tenido parejas mujeres sin renunciar a mi identidad de mujer. Para muchas compañeras, eso es lo que quieren, y se respeta, pero eso no funcionó para mí. En algún momento me hicieron en casa esa pregunta, que si no prefería vivir una orientación lésbica y ya. La respuesta a por qué no es muy larga y compleja, y lo bueno es que tendré un espacio cada semana para responderla.

El caso es que es muy feo que desde afuera te quieran decir cómo debes de actuar, cómo debes sentir y qué puedes hacer o no para ser “hombre” o “mujer”. Yo sé que la cultura, la religión y la “moral” se lo dicen a todos, heterosexuales, homosexuales, cisgéneros y transgéneros por igual. Lo que yo digo es que todos, heteros, homos, Trans y Cis, debemos tener la capacidad real de ser y sentir como queramos. Eso es el camino verdadero a la libertad, y sin libertad, no hay felicidad.

Todavía no me acostumbro al tamaño que deben tener los post en este blog, y se me quedan cosas en el tintero. Por el momento, creo que este ha sido un buen post para empezar a compartir lo que siento, y explicarle a los lectores por qué he tomado las decisiones que más adelante compartiré.

Cuídense mucho y sean muy felices.

Artemis Switch.

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Un comentario

  1. Magdalena dice:

    Muchas gracias por la información. Gran aporte de esta web. Saludos!

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