MELCHOR, GASPAR Y… BASTA YA

MELCHOR, GASPAR Y… BASTA YA

Viene la Noche de Reyes, estamos empezando el año, y en este momento, elegir juguetes es un poco más importante en estos tiempos que antes, porque los niños pasarán más tiempo en casa en su compañía que en tiempos pre-pandemia.

Y ahora vamos a ponernos personales. Los juguetes son representaciones de intereses; herramientas para desarrollar aptitudes y habilidades; pretextos para desarrollar y reafirmar las narrativas que hemos aprendido y que nos representan. No son sólo pedazos de plástico muy costosos, como todas las cosas con las que tenemos contacto mientras crecemos, son parte de nuestro primer universo, y por eso importan.

Ahora, tampoco hay que exagerarlo todo. Freud decía que a veces un puro es sólo un puro, y a veces, una muñeca es sólo una muñeca.

El asunto es que, en mi caso personal, y subrayo, personal, los juegos de comidita. de salón de belleza y similares, nunca me gustaron. Los bloques para armar y los vehículos de construcción a control remoto eran mi máximo, y miren que infancia es destino; como posiblemente sepan, ahora que el blog me ha aprobado publicar fragmentos de mi diario, soy ingeniero.

Padres, tías, abuelos, todos quieren hacerle el regalo perfecto al niño y a la niña, y todos lo hacen con todo el amor del mundo y las mejores intenciones, pero a veces no toman en cuenta lo más importante. Muchos piensan en que la manera de quedar bien es regalando el juguete más caro, o el que esté más de moda, o el que les hubiera gustado recibir a ellos cuando eran niños, y todo eso está muy bien, y se agradece, de veras, pero lo principal siempre debería ser el regalo que más se adapte a la personalidad y a los intereses de cada uno o una.

En las líneas completas de muñecos de acción, hay en promedio 12 personajes masculinos por 1 femenino, que existen básicamente para que los héroes tengan a quien rescatar. Esa es una línea narrativa muy gastada. Jugando con mis primos, siempre pensé que sería un buen cambio que, algunas veces, la chica rescatara al chico.

Otra, y de eso hablaré más en el diario. Soy gamer, siempre fui gamer y lo sigo siendo. ¿Qué mejor manera de pasar el rato entre vatos, portándose como vato, tirando carreta como vato, que armando retas de horas con una consola?

La razón por la cual los videojuegos se asocian como juguetes para niños, y no de niñas, fue mercantil. En los lejanos años 80’s las consolas se registraron como juguetes, y no como artículos electrónicos, por motivos fiscales (pagar menos impuestos), y como los juguetes en ese tiempo debían acomodarse como para niños o niñas, pues se quedaron como masculinos, lo cual no corresponde exactamente a la realidad. Los videojuegos son geniales, y cerrarles por una cuestión de estereotipos la diversión a las niñas, tiene consecuencias: menos mujeres con primeras experiencias hacia la electrónica y la programación, y menos variedad de narrativas en los juegos.

La manera en que se acerca un niño o una niña a sus primeros objetos de deseo es otro gran problema; hay niños que quieren tener muñecas cerca y jugar con ellas, no porque sean o vayan a ser sexualmente diversos, sino para ensayar, desde un espacio seguro, cómo hablarle a las niñas. Que un niño agarre una muñeca no debe ser motivo de alarma ni regaño; en muchos casos, puede ser muy sano. Yo, por mi parte, como niña que fui, y subrayo, fui, tuve muñecas, pero no quería parecerme físicamente a ellas, sino pensaba al estar con ellas cómo sería tener una novia así de bonita.

El que va a crecer para ser diverso, lo va a hacer independientemente del juguete que le pongas en las manos, y el que no, también. La división tajante y dicotómica de los juguetes de niños y de niñas son, para que se atraganten muchos, una verdadera “ideología de género”.

Los estereotipos existen y siempre existirán, pero son una versión simplificada e incompleta de la realidad. Repetir estereotipos pasados es limitar la imaginación y los intereses de los niños, que deben ser libres de explorar el mundo y de conocerse a sí mismos, porque de eso se trata la infancia. 

Pregúntele a cada niño y a cada niña qué es lo que quiere, y sea cual sea la respuesta, no los juzgue; si acaso, pregúntele por qué o para qué le interesa ese juguete… Les garantizo que las respuestas les sorprenderán y, en muchas ocasiones, hasta los harán pensar las cosas desde muchas otras perspectivas.

Feliz día de Reyes.

Artemis Switch

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