MIS HOBBIES INCLUYEN…

MIS HOBBIES INCLUYEN…

Como lo dijo muy bien mi nuevo querido amigo de Nayarit, en su mensaje en los comentarios del blog: “no creo que mi ser gire en torno a mi transexualidad, somos más cosas que la modificación de un cuerpo o un comportamiento, somos componentes de todo un poco, somos almas libres”.

Bien, pues sí, soy un alma libre con un montón de intereses; me encanta el cine, porque creo que una historia bien contada enseña tanto o más que una historia verdadera; las primeras funciones entre semana son mis favoritas, para ver el cine en paz, sin tanta gente alrededor. Me gustan las novelas de misterio y de terror, sobre todo las que me logran sorprender porque nada sea lo que parezca. Trabajo desde casa en la computadora, y un día sueño con publicar un libro, pero todavía no me siento lista.

En el jardín soy la Madre Naturaleza encarnada. Todo se me da, sobre todo las flores. Sueño con un día tener un gran jardín al frente y un huerto en el fondo de una casa grande, pero por el momento, seis metros cuadrados de tierra es todo lo que tengo. Me encantan las violetas, y en la azotea logré sacar ristras de papas cultivadas en cubetas de pintura, y todos mis amigos quieren que haga vodka con ellas. 

Quizá no lo sepan, pero es bueno para mis tratamientos y para las recomendaciones pre-operatorias una dieta baja en grasas, lo cual es una tragedia, porque chiquita y todo, tengo buen diente y soy una diosa de los postres. Las cosas que requieren cuidado y paciencia se me dan mucho, y como también desrecomiendan el café, lo más caro en mi cocina que no sea un aparato es una tetera finísima que ya me la envidiaría el Sombrerero Loco y que se me despostillo hace un mes (casi lloro).

Un cuerpo pequeño y delgado es mejor que sea flexible, y practico Yoga, aunque no con la seriedad requerida, a veces me gana la flojera, pero lo que hago es muy bueno, porque como paso mucho tiempo enfrente de la compu, es mejor no oxidarse ni acalambrarse.

No todo en mi vida son vestidos, maquillaje y tacones, en realidad eso es una mínima parte. Tengo una vida interior que quiero creer que es plena y saludable. Converso con pocas personas en línea (no es bueno conversar y trabajar al mismo tiempo), pero son conversaciones largas y profundas. Veo y vuelvo a ver mis series favoritas en el Netflix, pero no me ha dado por ver DARK todavía y apenas acabo de descubrir The Crown. La serie de Sex Education me recuerda a mi adolescencia, cuando muchos compañeros, y sobre todo, compañeras, me preguntaban cada cosa sobre sexo, como si yo fuera enciclopedia. Miren que infancia es destino.

En mi librero hay una sección entera sobre libros de Historia, Estudios de Género, Antropología y Estudios Literarios, todo para fundamentar lo que digo y escribo sobre la comunidad LGBTTTIAQ+. Es algo interesantísimo, pero no voy a negar que es muy frustrante estar desperdiciando argumentos muy sólidos para discutir con personas que sólo quieren pelear y presumir sus prejuicios. En fin, son gajes del oficio.

La cuarentena me tiene parada de pestañas. Ya quiero salir. De mi vida familiar, no hablaré mucho, por cuestiones de privacidad, pero tengo un hermano postizo que es mi mundo y mi mayor apoyo. Hay días y noches en que hablar de cualquier cosa por horas y horas me salva la vida. Seguro entienden de lo que hablo.

En música, mi hermano postizo me pegó gustos rudos en rock clásico, pero lo mío, lo mío, son las canciones de señora. No sigo al K-Pop por su música, sino por su look, y la verdad es que soy muy detodounpoco, pero pienso que Lenny Kravitz era (ya se descompuso un poco) el hombre más sexy del mundo y siempre quise verme un poco como Avril Lavigne.

Trato de que los malos comentarios no me afecten, pero afectan, y eso a veces eso no me deja dormir. Si fuera otra princesa, sería La Bella Durmiente, por lo mucho que me cuesta levantarme, pero con más gusto sería Bella, todos sabemos que se quedó con La Bestia por la biblioteca. Traté de dedicarme a los idiomas, pero no se me dio bien, aunque en cuarentena, me estoy esforzando. 

Cayendo de boquita en los estereotipos, me encantan los musicales, y creo que Mary Poppins es la película que más veces he visto en la vida. No bebo mucho, pero una copita de vino blanco no se la rechazo a nadie. Soy de las hipocondríacas que llevan la farmacia entera en la bolsa y lo poco que sé de maquillaje fue más por sobrevivencia que de ganas, pero ya soy bastante competente y lo hago en ocasiones muy especiales.

Ojalá que cuando todo esté concluido en lo quirúrgico y en lo legal; cuando el mundo, quizá y con suerte, sea más tolerante e inclusivo, podamos compartir más abiertamente, con nombres, fotos y apellidos.

Mientras tanto, los quiere su amiga:

La Princesa Sapo.

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Un comentario

  1. A_Elias dice:

    Me encanto tu comentario, te agradezco la mención, me gusta mi Libertad no siento que soy visible pues aún existe la discriminacion aquí en mi ciudad es muy pequeña e infierno grande, pero soy y me siento libre solo me falta terminar el trámite del título pero tengo todo legal y seis años en trh que sin duda han sido los mejores años de mi vida porque soy como frozen libre soy, comparto contigo varios hobbies la lectura los documentales, y evitar discutir con gente llena de odio, me encanta la música, me gusta tomar quizá dos cervezas y disfruto mucho de una buena charla me gusta mucho leer tus posteos son interesantes y tengo la fortuna de conocer y tener amistad con el dr Nares que fue mi doctor cuando me hice cirugía masculinización de pecho. Te mando un saludo y ojalá algún día coincidamos en alguna red social.

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