NETPA

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Hola, buenas horas en las que me estén leyendo. Hoy quiero hablar de la etiqueta que sería bueno que las personas tuvieran al hablar y relacionarse con personas del espectro LGBTTTIAQ+; es sólo cortesía. Yo sé que somos una minoría y que las personas con las que nos cruzamos no están acostumbradas a nosotr@s, pero estamos en todos lados, y un poco de cortesía siempre se agradece.


Aunque he dicho mil veces que no somos extraterrestres, y que en la mayoría de las cosas cotidianas somos como cualquier otra persona, hay aspectos que son muy íntimos para nosotros y nosotras, y que sería bueno hablar de ello de vez en cuando, porque aunque no esté el gran público acostumbrado a nosotros, este espacio se trata de abrir diálogo, poner los puntos sobre las íes, y explicar las cosas que nos suceden, para que todos nos llevemos mejor.

Las demostraciones públicas de afecto son uno de los temas de los que quiero hablar. El afecto entre parejas debe ser natural, espontáneo, libre, por eso que, cuando un compañero gay y una compañera lesbiana convivan con ustedes, no les pidan que lo demuestre diciéndole: “a ver, bésalo/bésala”. En ambientes seguros y con suficiente confianza, quizá lo hagan, pero no deja de ser algo, por lo menos impertinente. A las personas Heterosexuales Cis no se les pide que “demuestren” su orientación, así que, por favor, no nos lo pidan a nosotr@s.


Existe el estereotipo, muy extendido, de que las personas de sexualidades alternativas son más promiscuos en promedio que las convencionales. Eso es mentira. Habrá quienes sí, y que no les de pena hablar de ello, pero a la mayoría de nosotr@s no nos resulta cómodo que nos pregunten esas cosas. Hay personas de todo tipo por todo el espectro del arcoíris. Habrá quien hable “sin pelos en la lengua”, o precisamente, de los pelos en su lengua. Eso se descubre en el trato de cada amistad, y si hay la confianza de hablar de récords y curriculums, pues allá cada quien, pero no asuman que es algo común o cómodo para nosotr@s.


A las personas dentro de la diversidad nos preguntan mucho de: “¿Cómo te diste cuenta? ¿Cuándo fue tu primera vez? ¿Nunca has tenido una relación heterosexual?” Como les digo, habrá quien conteste y quien no, pero no es cómodo empezar una conversación de esta manera, y bueno, si quieren preguntar, tienen que entender que el que se lleva, se aguanta. Si quieren preguntar intimidades, deben aceptar que les podemos hacer las mismas preguntas. Si no están dispuestos a jalar parejo, ni le buigan.

A las personas Trans nos suelen preguntar por el estado de nuestra transición, y no es cómodo de ninguna manera, porque si de verdad quieren saber, lo consecuente es que sepan de antemano los términos, los procedimientos y las diferentes maneras de llevar una identidad Trans. Cuando no lo saben (y eso es lo que ocurre en la inmensa mayoría de los casos), tenemos que dar explicaciones médicas y técnicas, y acabamos dando clase. No es cómodo, de verdad que no lo es.


Ahora, por favor, si de verdad quieren comunicarse con nosotros, un asunto muy importante de etiqueta es referirse a cada persona de la manera en que quiere ser identificada. Si me identifico como un “Él”, así deben referirse a mí. Si una persona se identifica como “Ella”, igual, y en ocasiones, formas menos tradicionales, como “Ellos”, “Elles” o “Elá” también son usadas. Llamar a cada persona como quiera ser llamada es simple educación y cortesía. Se los vamos a agradecer mucho, de verdad.


Otra cosa que nos sucede muy seguido es que las personas heterosexuales nos pregunten si nos parecen atractivas. No lo haga, compa, porque pueden pasar dos cosas: Que les digamos que sí, y la situación se ponga incómoda; o que les contestemos que no, y se ofendan. Si no pueden manejar la respuesta, no hagan la pregunta, ni nos pongan de a gratis en una situación comprometida.
Estas son reglas de etiqueta, para que podamos comunicarnos en un ambiente de igualdad y respeto, que son cosas que, como el proverbial vaso de agua, no se le deben negar a nadie.


Es muy distinto un desliz por falta de costumbre, o por verdadera y sincera ingenuidad, que un comentario o pregunta hecha con malas intenciones y con una condescendiente falta de respeto. Las inocentes no dan problemas y hasta son divertidas de aclarar y corregir; pero para el caso de las otras, les advierto que aplicaremos la “Respuesta NETPA”, acrónimo que significa, con toda la fuerza que nos da la seguridad que tenemos en nosotr@s mism@s y el respeto que merecemos del mundo: “NO ES TU PINCHE ASUNTO”.
Artemis Switch.

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