NO HAY CAMINO A LA PAZ…

NO HAY CAMINO A LA PAZ…

Amores míos, un pacifista muy famoso decía que no había un camino a la paz, sino que la paz era el camino, y la verdad es que, con bastante retraso en el calendario editorial de la página, escribo esto, pasando de lo más aparentemente superficial, a lo más complicado.

Tengo grandes amigos que me han acompañado muchas veces en mi vida social, y les ha tocado ver que me enfrento de manera regular a malas miradas, malos gestos, palabras disimuladas en bostezos y ataques de tos y variadas groserías cotidianas. Muchos me preguntan que cómo le hago para soportar esto todos los días, y les digo que el secreto es que aquellos que lo hacen piensen más en mí, que yo en ellos.

Pero la verdad es que, a veces, a veces una tiene que poner una línea, dar la pelea, meterse en una discusión donde lo importante no es aquello por lo que se discute, sino lo que hay detrás. A veces, pelear por el acceso a un baño no se trata de las ganas que se tengan de orinar, se trata de cosas más profundas, tanto como para los que niegan el acceso como para el que se busca.

Miren, que en este blog se ha comentado que un tercer baño de usos múltiples (padres varones con niñas pequeñas; madres con niños pequeños; personas atendiendo padres o madres adultos mayores con poca movilidad y, por supuesto, personas que no se sientan seguras en un baño de hombres, ni bienvenidas en un baño de mujeres) es la solución a todos los problemas, no solo a los que son producto de la diversidad sexual y a la expresión de género.

En lógica, se habla mucho de lo que son las falacias lógicas, que son los vicios que tienen algunas personas por no saber argumentar y querer imponer su opinión a fuerzas, o que usan algunas personas que sí saben argumentar, pero quieren hacer trampa al presentar sus argumentos de manera deshonesta. Y una discusión, grabada en un celular, al calor del momento, subida para polemizar, con afán de morbo y burla, es tomada como argumento en lugar de como punto para discusiones más maduras. Un video de TikTok tiene más audiencia y penetración en la mente de las personas que todo el esfuerzo por informar, educar y divulgar de este blog. Eso es realmente frustrante.

Si a mí me hubieran grabado en mis peores momentos de impotencia frustración y ganas de llorar porque se me presentó esa última impertinencia, maltrato, microviolencia que podía soportar, hubiera parecido que soy una persona caprichosa, berrinchuda, exagerada y dramática, pero es que a veces, a veces, no se trata de esa tontería que te rompe, sino de todo lo que se fue juntando amantes de explotar.

Y no, el mundo no es empático con una; bueno, ahora es un poco más tolerante, un poco más compasivo, pero una ya está acostumbrada a esperar y a recibir lo peor de personas a las que les gusta odiar porque eso es lo que duele más, la actitud, la cara, el gesto, las palabras que disfrutan en tener y pronunciar cuando te lanzan un veneno que les viene de muy dentro. Ese tipo de personas paladean la palabra cuando me dicen: “Eres un enfermo; eres una aberración; eres un insulto a la humanidad”. Y quisiera estar exagerando, pero tod@s los que se han encontrado con esa gente saben que estoy diciendo la verdad.

Y, con pretexto de esas grabaciones, esos tiktoks virales, las personas que quieren ganarse un voto fácil; que no tienen sentido de la responsabilidad social, ni de dignidad; que van a tomarse una foto con políticos fascistas de derecha y, luego, cuando ven que eso les podría traer consecuencias, dicen que no sabían, aunque al rato dicen que deberían estar más orgullosos de su conservadurismo, esas lacras aprovechan para lucirse a expensas de una o de gente como una.

No hacen falta más de 15 segundos de búsqueda para encontrar pruebas del acoso del diputado por Coyoacán, Gabriel Cuadri, contra la diputada Trans y heroína de este blog Sandra Luévano; no hace falta mucho para ver que la alucinada y delirante senadora Lili Telléz, que ya se soñaba recibiendo la banda presidencial en el Congreso, arremeter contra la persona Trans del momento en México, la Youtuber, comediante y ganadora de un reality show Wendy Guevara. En serio, tanto esos legisladores transfóbicos, como los activistas pro LGBT, tienen y tenemos mejores cosas que hacer y resolver. Ellos, deberían generar condiciones de seguridad, respeto y dignidad para tod@s, que ese es su trabajo, y los activistas deberíamos de dejar de hacerles el favor de prestarles reflectores a esos miserables para sacar adelante la agenda de derechos que merecemos y necesitamos.

Pero la polémica es sabrosa; pero lo viral es lo de hoy, y es mejor ser famoso que ser útil. No caigamos en provocaciones para que nos agarren en mal momento y nos exhiban cuando estemos enojados, vulnerables, o en medio de una discusión donde se ha perdido el sentido de la proporcionalidad, que es algo que a todos nos pasa y a nosotr@s nos pasa bastante seguido. Las cifras verdaderas del acoso escolar y laboral contra la comunidad LGBT en América Latina son de miedo, y deberíamos estar trabajando en resolverlas. Dejo aquí el Link con un artículo al respecto publicado por la IBERO.

Y miren, quiero calmarme e irme de aquí confiando en que vamos avanzando; que cada vez que una discusión sobre algo aparentemente claro sirva para hablar de temas serios, como el hecho de que, independientemente de la opinión de algunas personas, o de la indiferencia de la mayoría, una Mujer Trans se siente insegura y puede ser agredida en cualquier baño público; que una persona en proceso de Transición, sobre todo quienes están en terapia hormonal, puede no aparentar físicamente su condición real de sexo biológico; que ante la duda es mejor ser empático que agresivo, y asumir que las personas tienden a ser buenas, y que los prejuicios nos hacen olvidarlo.

Esperemos lo mejor unos de otros y todas de todes. 

Su amiga:

La Princesa Judith

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