¿POR QUÉ LA “L” ES LA PRIMERA INICIAL EN EL ACRÓNIMO LGBT?

¿POR QUÉ LA “L” ES LA PRIMERA INICIAL EN EL ACRÓNIMO LGBT?

Bueno, amores míos, es momento de hacer historia Gay, si me permiten el término. Hoy su Princesa favorita les va a contar que, a pesar de que la lucha por la visibilidad y la representación de la comunidad en los medios, en la sociedad y los espacios políticos lleva muchísimo tiempo, hay episodios fundamentales en los que se dieron grandes avances. En los años 60’s empezaron las movilizaciones callejeras, en los años 70’s la lucha por los espacios públicos, pero los años 80’s fueron terribles para la comunidad, debido a la epidemia del VIH-SIDA. Para muchas personas muy jóvenes, menores incluso que yo, hablar de estas luchas y de estos eventos les parece cosa antigua, pero en su momento fueron luchas muy reales, con consecuencias que llegan hasta el día de hoy, y con muchas, muchísimas pérdidas que todavía lamentamos.

En el primer momento de la pandemia, por las características del virus, por las características de las prácticas sexuales vigentes en aquel momento, la población de hombres homosexuales sexualmente activos fue el sector demográfico más atacado por la enfermedad. Llegó a haber declaraciones realmente funestas, diciendo que esto era un castigo divino; llegó a haber obstáculos puestos directamente desde algunos gobiernos para minimizar el problema y considerarlo un asunto de moral pública, en lugar de salud pública, como el bloqueo del entonces presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, a los fondos federales para investigación de la enfermedad que fue conocida primero como GRID: Gay Related Immune Disease.

En este contexto, las compañeras Lesbianas fueron un gran apoyo para la comunidad de los hombres Gays, ya que fueron ellas las que salieron a la calle para pedir que se tomara el asunto con seriedad; las que organizaron dispensarios médicos para ayudar con cuidados paliativos a las personas en estado terminal; fueron las donadoras de sangre voluntarias que salvaron, o al menos prolongaron las vidas de muchos compañeros, debido a que a los hombres Gays, sin ninguna prueba médica disponible para excluirlos como portadores, les tenían prohibido donar. Incluso ahora, con pruebas de detección temprana del virus disponibles y baratas, y con el conocimiento de que, si bien, por cuestiones epidemiológicas, los hombres Gay fueron el grupo más afectado, el virus no hace ninguna distinción de tipo de práctica ni de moral sexual, sino de una correlación lógica de que a mayor riesgo y menor cuidado en la práctica del sexo seguro, es más probable contraerlo, sea cual sea tu orientación. Al día de hoy sigue habiendo un estigma muy presente en los bancos de sangre para recibir donaciones de hombres Gays.

Entonces, como era meritorio, en el momento en que los años 90’s la lucha se vuelve a politizar, y por fin pudimos decir ante los medios que somos una comunidad, en la que cada quien tiene su espacio, en la que cada quien tiene sus intereses y su agenda política, pero en la estamos todos y todas juntos: las Lesbianas, los Gays, los Transexuales, los Travestis, los Trangénero, los Intersexuales, los Asexuales, lxs Queers, los No Binarios y los que se asumen como dentro de los géneros fluidos, representados por el signo de +, se les dio a las compañeras del Mundo L, por agradecimiento, que la primera letra del acrónimo estuviera dedicada a esas valientes mujeres que, movidos por una solidaridad y la compasión a prueba de balas, y con la fuerza incomparable y una determinación admirable, le tendieron los puentes a la comunidad para sobrellevar una de sus crisis más severas.

Esta es la razón por la cual las siglas están en ese orden, y es bueno recordarlo, porque nosotros también tenemos nuestra historia, y nuestra historia tenemos que conocerla, comprenderla, compartirla, y tenerla a la mano para recordarnos todo lo que hemos avanzado, y todo lo que nos queda por avanzar.

Un abrazo a todas las compañeras, recordando que en esta lucha estamos todes, y que por lo tanto, debemos de permanecer luchando hombro con hombro, bigote con bigote y tacón con tacón. Hasta luego mis amores.

La Princesa Judith

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