¿QUÉ ES LA REPRESENTACIÓN? (Y POR QUÉ IMPORTA)

¿QUÉ ES LA REPRESENTACIÓN? (Y POR QUÉ IMPORTA)

En el post pasado se habló de la expresión de género, así que hoy toca hablar de la representación, que es un asunto delicado, porque se trata de la manera en la que la cultura de medios muestra a las personas que viven en la diversidad, y estas representaciones pueden ser positivas o negativas, reales o estereotipadas, y tienen una importancia más grande de lo que nos damos cuenta.

         La representación no afecta únicamente a las minorías. Se ha hablado mucho de casos como el de actores latinos en Hollywood que, al principio de sus carreras, por su ascendencia étnica o apariencia física, sólo conseguían papeles de pandilleros o presos, como le ocurrió a Danny Trejo, “Machete”, por la mayor parte de su filmografía. La nominación de Yalitza Aparicio a los arieles vino acompañada de las más detestables muestras del racismo en México.

         A pesar de que la mayor parte de la población en México y en Latinoamérica es de piel morena, todos o casi todos los modelos aspiracionales en la publicidad y todos los galanes y estrellas de telenovelas o series son personas de tez clara. Este fenómeno ha hecho que se acuñe el término “whitexican”, que hace referencia a las personas mexicanas cuyos valores culturales y hábitos de consumo son extranjeros.

         Y cuando llegamos a los terrenos de la representación de las personas LGBT en los medios, la situación tiene tintes de tragedia. La representación de los hombres gay en los medios nacionales e internacionales fue prácticamente inexistente desde su fundación y hasta los años 90. Simplemente no había personaje gay en series, películas de alto presupuesto, en publicidad, en ningún lado. La invisibilización de las mujeres lesbianas fue todavía mayor y continúa siendo un problema hasta hoy. Las únicas representaciones existían en películas independientes de escasa difusión, e incluso las más famosas tenían mucho de cabaret grotesco, como la película Pink Flamingos, protagonizada por un travesti conocido como Divine.

         Claro, hubo series que buscaron la representación, pero en canales premium de cable, como The L World. En la gran cultura de masas, la representación gay no pasaba del chiste fácil y barato, del estereotipo de la loca escandalosa incapaz de controlar su apetito sexual, del afeminado y de la mujer ruda poco agraciada y agresiva. Esto ha cambiado en tiempos recientes, pero no lo suficiente, queda mucho por hacer.

         Y si la representación realista y positiva de gays y lesbianas en un tema pendiente en la cultura de medios, la comunidad trans la ha sufrido peor, mucho peor. Para empezar, la gran mayoría de las personas no identifica siquiera que existe una comunidad trans, ni qué significa ser trans, ni todo lo que le ocurre a una persona para llegar a completar su proceso cuando se hace una cirugía de reasignación de sexo. “Esas cosas no ocurren porque no las conozco y no las entiendo”.

         La diferencia entre sexo, preferencia y género es algo que la cultura de medios ni entiende, ni representa. Lo que muestran no lo hacen (nunca lo han hecho) por un compromiso con la verdad o con la justicia. Hay que decirlo claro, lo que los medios producen, tiene que ver con las ganancias que les deja. Hasta hace muy poco tiempo, la comunidad LGBT visibilizada, concientizada y unida, se ha convertido en un mercado lo suficientemente grande para que se creen contenidos de calidad que incluyan sus temáticas, pero esto sólo se dio porque nos están tratando como consumidores, no como personas (igual les pasa a todos, pero no deja de ser cierto).

         Y se preguntarán “y eso qué importa”. Cuando se es niño, tener un modelo de conducta a seguir es importante; tener un héroe a quien admirar es decisivo en la formación de un código moral. Cuando se es niña, tener consciencia de que ha habido mujeres que han hecho grandes cosas en todos los campos de la ciencia, el deporte y el arte es indispensable como vacuna contra la cultura machista que sólo le pide sumisión y obediencia. Esto es claro, o debería ser claro, para todos, pero… ¿qué pasa cuando eres un niño o niña que al crecer y formar su personalidad se da cuenta de que es trans o gay?

         Sin una representación positiva en los medios, y peor, con representaciones francamente nefastas hechas por actores heteros, revestidos de todos los estereotipos negativos, se afecta la autoestima de estos niños y de estas niñas; se les enseña que sus sentimientos no serán tomados en cuenta; que serán ridiculizados por ser quienes son; que no tienen oportunidad en carreras serias ni tendrán éxito, a no ser que se dediquen al entretenimiento (que es muy válido, pero no debe ser nuestra única ni mejor opción).

         ¿Recuerdan ustedes a alguna representación digna de una persona LGBT vista durante su infancia, en cualquier medio? A ustedes puede que no les hiciera falta, a nosotr@s sí. Se los dejo de tarea.

         L@s ama la Princesa Sapo.

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