Querido, Santa:

Querido, Santa:

Hola, soy yo otra vez, Judith, ya toda una princesa, como siempre quiso ser, pero ahora que estoy conforme y agusto con mi imagen y con mi identidad, te quiero pedir otras cosas, pero te advierto que esta vez son más difíciles que las pasadas navidades.

Quiero una cena familiar sin incidentes ni silencios incómodos, como las que teníamos hace muchos años, donde las cosas no eran perfectas, pero que al menos nos permitían reirnos todos juntos y tener un buen momento.

Quiero salud para mí, para los míos y para el mundo; no sólo la física, sino la mental. Quiero que cuando podamos volver a circular libres, y nos podamos ver los rostros, veamos muchas sonrisas.

Quiero menos noticias malas, terribles o dolorosas en los medios, no porque no las publiquen, sino porque cada vez haya menos cosas así que publicar.

Quiero un ambiente más seguro para todos los que se han sentido excluidos o violentados por cualquier razón. 

Se que eso no depende de nadie en particular, sino de todos en general, pero lo pido a través de ti, porque esa el la razón de esta celebración… La de darnos la oportunidad de ser generosos tod@s con tod@s

Credos aparte, quiero lo mejor para cada persona en el mundo, sólo por ser un ser humano. Quiero que todos, todas, todxs encuentren su pedazo de felicidad en el mundo y lo protejan y defiendan como puedan hasta que no haya más amenaza para la felicidad de cada uno,porque se acabe el odio, la envidia y la intolerancia, y que todos la podamos llevar como la flama de una vela en la palma de la mano y compartamos la luz de manera generosa.

Te dije que ahora quería cosas más grandes. Pues sí, quiero un mundo que pueda compartir la felicidad, la libertad y el amor sin límites ni miedos.

La Princesa Judith.

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