SALUD PARA TODOS, ABSOLUTAMENTE TOD@S

SALUD PARA TODOS, ABSOLUTAMENTE TOD@S

Hola, mis amores. Como pasa muy seguido, me toca hablar de temas de salud y de fechas conmemorativas. El día 12 de diciembre es el día de la cobertura universal de salud, y miren, que sí, que los servicios de salud pública son un tema delicado, donde, antes que nada, debo saludar y felicitar a los héroes con bata y a las heroínas con cofia que hacen hasta lo imposible por dar la mejor atención en una profesión ingrata donde nunca hay suficiente tiempo, material, ni equipo ni espacio para cubrirnos a todos, ni a todas, ni a todes.

Antes de que me avienten a la RAE criticando el pleonasmo de arriba, voy por partes: con todos me refiero al colectivo de la población entera del país; por todas me refiero a las carencias en los servicios de salud especializados en las enfermedades y padecimientos de las mujeres, y por todes me refiero a los servicios de salud que cubran a las poblaciones transexual e intersexual, que aunque somos una minoría minúscula, tenemos características que no corresponden a la medicina tradicional, sino a una altamente especializada.

La pandemia evidenció que muchos países en el mundo no están preparados para emergencias, y la lista de hospitales fantasma en el país es insultante. Afortunadamente, la emergencia ya pasó; desafortunadamente, se llevó a muchas personas que nos harán falta por siempre, y sí, lo más urgente será siempre atender al TODOS sin distinciones, porque no importa la condición, origen etnolingüístico, tendencia política u orientación sexual, el derecho a la salud es uno de los más importantes y sensibles indicadores del desarrollo y de la justicia en una sociedad.

Sobre lo de TODAS, pues sí, existe una carencia todavía mayor en la cobertura de salud específica para la atención de las mujeres y sus padecimientos particulares. La prevalencia de causa de muerte en esta población por cáncer cérvico uterino o mamario es alarmante, igual que las infecciones por VPH (virus de papiloma humano) y los trastornos menstruales, así como el acompañamiento a madres gestantes. Por donde se vea, se requieren más y mejores servicios para las mujeres, de manera urgentísima.

Pero este es un espacio de comunicación, información y difusión de las problemáticas de las personas que no somos Hetero-Cis, que también tenemos necesidades de salud que no se encuentran fácilmente, si acaso, en el sector público, teniendo que hacer grandes esfuerzos para atendernos en el sector privado. Y es que sí, sé que suena como algo desproporcionado después de haber hablado de las carencias de todo el sector salud, que afectan a millones de personas, enfocarme en las necesidades de un grupo demográfico tan pequeño, pero no se trata de la cantidad; una emergencia de salud es, para la persona que lo padece, un asunto de bienestar, cuando no de verdadera vida o muerte.

La discriminación es un fenómeno real, y en el sector salud, tanto en lo privado como en lo público, causa graves violaciones al derecho a ser atendidos; ocurre por cuestiones etnolingüísticas, de clase y, como no, por cuestiones de orientación sexual y expresión de género. Una persona que ha completado su transición de reasignación sexual, o sea, que ha alterado sus genitales, cambiado de sexo, pa que se entienda, no puede ir con cualquier urólogo, ni con cualquier ginecólogo, y padecemos mucho por ello.

Y miren, quiero dimensionar otras carencias en este sentido, porque no faltará el hater que diga que si tenemos estos problemas es porque nos los buscamos, y que si no nos hubiéramos transicionado, no nos pasaría nada. Voy a poner el caso de las chicas con Síndrome de Turner, que son chicas intersexuales que nacieron con un solo cromosoma X, y que necesitan inyecciones hormonales casi a diario y que son carísimas. Las personas Intersexuales necesitan una atención que es muy difícil que el sector público pueda dar.

Así es que sí, hay que luchar por la salud de TODOS, desde lo más general hacia abajo, y desde lo más particular hacia arriba, porque TODOS, TODAS, TODES tenemos necesidades de salud que deben ser cubiertas para que nuestra calidad de vida sea vivible. No compitamos, colaboremos, conozcamos, comprendamos y ayudemos. Seamos empáticos, solidarios y humanos. En esta fecha próxima, démonos un momento para pensar no solo en nosotros mismos, sino en que la salud es un derecho humano y que, sin importar nada más que la humanidad más pura, debe ser universal.

Su amiga: La Princesa Judith.

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