REASIGNACIÓN DE SEXO, A.K.A. “LA JAROCHA”. ¿QUÉ ES, QUÉ NO ES Y CÓMO INFORMARTE.

REASIGNACIÓN DE SEXO, A.K.A. “LA JAROCHA”. ¿QUÉ ES, QUÉ NO ES Y CÓMO INFORMARTE.

La verdad es que uno no simplemente entra a la clínica y dice: “una jarocha con papas, para llevar”.

La Cirugía de Reasignación de sexo no es una sola cirugía, ni se la puede practicar cualquier persona, ni es cosa de “vuelvo en una semana y voy a ser Estela cuando vuelva”. Es un proceso laaaaargo (lo digo por experiencia), al cuidado de muchos profesionales de la salud y del bienestar (psicólogos, psiquiatras, terapeutas, endocrinólogos, médicos generales y cirujanos, esperando no dejar fuera a nadie).

Para tener idea del proceso, de los tiempos, de los costos y demás información pertinente, sólo tienen que buscar el botoncito en este blog, que los lleve al menú de servicios de la Clínica del Doctor Nares, donde viene toda la información técnica, pero yo no estoy aquí para darles la información técnica, sino para dar un testimonio vivencial, de lo que he vivido y lo que han vivido mis compañer@s.

Como he contado antes en este espacio, desde muy joven supe que había algo diferente en mí. De manera natural, de formas tan inocentes como cuando uno escoge su color favorito, yo descubrí que me gustaban las cosas “de niña”. Endocrinológicamente, mi cuerpo era más sensible a las hormonas femeninas que a las masculinas, y eso “cablea” el cerebro de otra forma. Es decir, mi identidad, en su parte más íntima, el cuerpo, no estaba de acuerdo con mi género asignado (sobre la discusión de cómo el género se construye, hablamos otro día, porque es muy larga).

En fin, cuando la conducta psicosexual y socioafectiva se me formaron, entre los 12 y 15 años, quedó clarísimo que yo no iba a ser un hombre heterosexual cisgénero, ni quería serlo, ni siquiera iba a intentar parecerlo. Parte de la familia me apoyó, otra no supo al principio cómo reaccionar, con otra ni me saludo en navidad, pero esa es otra historia. El punto es que empecé a informarme, y era desolador la falta de material al respecto, y aparte, uno se encuentra mil y un textos que le dicen a una que se va a condenar o que esto es un invento de Satanás, pero esa también es otra historia.

El hecho es que, una vez encontrados los profesionales capacitados y sensibilizados para darme información, todo ha sido más fácil. Todo empieza por una entrevista a profundidad, no sólo atendiendo a cómo me siento, en lo físico, sino a cómo me siento en lo emocional. La entrevista fue larga (casi tres horas), pero se sintió mucho más larga. Casi se sintió como confesión, declaración de principios, definición personal, todo junto. Sí, dieron ganas de llorar, y lloré.

Y aquí agradezco el profesionalismo del entrevistador, que se detenía cuando yo lo necesitaba, que me daba tiempo de buscar y encontrar las respuestas que yo necesitaba. No hay respuestas “correctas” en esta cuestión; no se puede responder a preguntas tan íntimas con simples síes, noes o no ses. La primera entrevista es prácticamente sacarte una radiografía del alma, de tu autopercepción, de tu autoaceptación, de cómo quieres expresarte, vivir y sentir. Encontrarte a alguien capacitado para entenderte, ayudarte, que no te juzgue y que incluso TE EXPLIQUE clínicamente por las cosas que has pasado… Eso no se paga con nada. ¿Ven que no es como llegar al mostrador y pedir papas?

No importa que tan profunda y liberadora sea la primera entrevista, es la primera de muchas, porque deben tener los profesionales una idea precisa de quién y cómo eres, de tiempo completo y a largo plazo, para que no haya intervengan desequilibrios emocionales, condiciones psicológicas o psiquiátricas pasajeras o estacionales, bipolaridad, estrés post traumático o cualquier otra cosa que pueda incidir en que el acto irreversible que es el proceso de Reasignación de Género no se convierta en algo de lo que te arrepientas después.

Una información particularmente nociva con la que una se encuentra investigando sobre el tema, es que hay una “alta taza de suicidios” entre las personas que han pasado el proceso, pero nadie da cifras verificables. Durante el proceso me explicaron que esto sucedió en los primeros tiempos en que estuvo disponible la operación, porque no se había instituido el protocolo que describí en el párrafo pasado; que ahora, la taza es prácticamente igual a la de la población general. Soy afortunado de vivir y comenzar al proceso después de que se estableciera este protocolo.

Y hablando de protocolo, lo que sigue es empezar tratamientos hormonales, estando perfectamente controlada, para revisar y ajustar las dosis hormonales y los cambios de humor que van con ella; para saber hasta dónde cada cuerpo las acepta o rechaza, y a partir de ahí, empezar con lo quirúrgico.

Y después está lo social, que describiré próximamente. Para ser elegible para la operación de hombre a mujer, es necesario haber pasado UN AÑO viviendo, en cada aspecto de la vida personal, y en la pública, dentro de la medida de lo posible y de lo que sea seguro, en el rol de mujer. Un año es lo mínimo. Si fueran papas, llegarían germinadas.

Hay mucha desinformación sobre el tema, y es esto lo que pretendo corregir a través de este espacio, sobre todo, voy a contar el final de mi proceso, y si me siguen aguantando, reportaré el cambio de vida que significará para mí cuando haya concluido.

Las Cirugías de Reasignación de Sexo son una maravilla médica; en técnicas quirúrgicas y reconstrucción de partes del cuerpo, son el equivalente a los vuelos espaciales en ingeniería. Baby, “I am the Rocket Girl”. Quiero compartir esto con las personas que no saben que no saben, con las que necesiten informarse y sensibilizarse sobre lo que es un transexual, y sobre todo, a los que lo son, o creen que pueden serlo, que no tiene información suficiente ni profunda para saber que hay profesionales que les pueden ayudar a ser más funcionales, requieran o no la Cirugía de Reasignación de Sexo, que es un triunfo monumental, y que es referida con el peyorativo de “La Jarocha”. 

Sintiéndose la Reina del Carnaval de Veracruz, su amiga:

La Princesa Sapo.

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Un comentario

  1. Ivanna Amairani Montoya Flores dice:

    Es la página, sitio más completo que he tenido el gusto de conocer, hace tan solo 16 años que comencé no había un lugar así, y por cuestiones del destino me ví obligada a abandonar mi trh, fue un caos, ahora apenas hace meses lo reinicie, de nuevo al juego, otra vez feliz, se que un día no muy lejano nos conoceremos.
    Gracias dr, Javier por este hermoso espacio.. reciba millones de bendiciones.
    Saludos.

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