Vamos al cine

Vamos al cine

El cine, las películas, son parte de nuestra vida; son uno de los primeros encuentros con las historias, con la fantasía; nos permiten experimentar de manera segura el drama de otras personas y tener catarsis de nuestros propios dramas. Por eso son tan importantes y es todavía más necesario que haya películas que tomen riesgos para contar verdades a través de la ficción y ayudar a que unos y otras empaticen más con los que son iguales y distintos a ell@s.

Llegados a este punto, hay películas que se vuelven referentes, ya sea por hacer las cosas bien, o por hacer las cosas mal. Algunas ya las hemos nombrado en este blog, y otras no. En clave de comedia, hay dos muy importantes: la australiana, “Priscilla, Queen of Desert”, y la francesa, “La jaula de las locas”. Ambas tuvieron remake en Hollywood, con mayor presupuesto y con una baja en la profundidad.

En la primera, tres Drag Queens consiguen un autobús, al que bautizan como Priscilla, para atravesar el país para ir a una competencia nacional de Drags, viéndose obligadas por las circunstancias y el azar para reafirmar su amistad, reconciliarse con su pasado y encontrar el amor. El excelente Hugo Weaving, a quien el gran público ubica como el siniestro Mr. Smith de “Matrix” o el Rey de los Elfos en “El Señor de los Anillos”, hizo un trabajo magistral como el líder de este grupo. Una película imperdible.

En “La jaula de las locas”, los dos padres de un joven próximo a comprometerse montan la farsa de que uno de ellos es mujer para conocer a los padres ultra-conservadores de la futura prometida. La comedia es muy ligera, sólo dos rayitas arriba del humor de pastelazo, pero plantea muchas preguntas válidas acerca de los prejuicios, su origen y su veracidad.

En tono de comedia oscura, “The Rocky Horror Picture Show”, versión fílmica del musical de Broadway, tiene en el Dr. Frankenfurter, interpretado magistralmente por Tim Curry (sí, el primer “It”, el payaso asesino de Stephen King) un referente del Drag, del Glam, del rompimiento de estereotipos y de una sexualidad y sexualización sin límites. Honestamente creo que en este momento nada puede ser tan TRANSgresor como esa película lo fue en 1975.

Los personajes históricos que son primeros en ser o hacer algo suelen traer consigo nominaciones al Óscar. El trabajo de Eddie Redmayne al retratar la historia de Lili Elbe, quien es reconocida como la primera mujer Trans en la historia médica moderna, le dio al actor una merecidísima estatuilla dorada. “La chica danesa” es un referente para acercarse a los sentimientos de una persona Trans hecho con respeto y cariño.

Para acercarse a la sensibilidad de un hombre Trans, la trágica historia contada en “Boys Don’t Cry”, basada en la vida de Brandon Teena, quien fuera trágicamente asesinado en 1993, es una película muy importante. A mí me pegó mucho. Hilary Swank también recibió un Óscar, y aunque es una película contra la intolerancia, y aunque es excelente, me costaría mucho trabajo verla otra vez.

Para demostrar que nadie tiene que pelear solo, y que la solidaridad no reconoce límites cuando se trata de derechos humanos, tenemos “Pride”, que habla de la poco esperada y muy profunda colaboración entre los obreros en huelga y la comunidad LGBT en el Reino Unido durante los años 80’s. Lo que es justo lo es para todos; lo que es opresivo nos somete a todos. Muy recomendable y está en Netflix.

“Boy Erased” es una película del 2018, basada en las memorias de Garrard Conley, y es una muy necesaria denuncia sobre lo dañinas e inhumanas que pueden ser las llamadas “terapias de conversión”, o sea, las pseudoterapias que quieren “heterosexualizar” a la fuerza a las personas de la comunidad LGBT. Otra película imprescindible, pero difícil de ver.

En “Beginners”, Christopher Plummer da una interpretación impecable de una persona que se reinventa y revela su verdadera identidad a una edad avanzada. La película es simplemente maravillosa, y se puede ver muchas veces. De mis favoritas.

Y claro, podemos decir mucho de películas más famosas y comerciales, como “Love Simon”, o películas que tocan otros aspectos que afectan a la comunidad, como la discriminación laboral en “Philadelphia”, o los problemas de la discriminación médica a principios de los 80’s en “Dallas Buyers Club”, pero ahorita se me acabó el espacio y con esta muestra basta para ponernos a hablar de temas serios y llorar un poquito en casa, ya sea de risa o de puro sentimiento.

Artemis Switch.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *