YO NO SÉ DÓNDE ESTÁ EL AMOR…

YO NO SÉ DÓNDE ESTÁ EL AMOR…

¿Dónde hallan el amor las personas Trans? Pues,igual que todas las personas del mundo, donde lo buscan, donde los sorprende, donde menos se lo esperan.

Es obvio que hay muchas aplicaciones para encuentros con posibles parejas sexuales, que se pueden filtrar por cualquier criterio de orientación sexual, expresión de género, o tipo de prácticas. Las tres son cosas muy distintas, y a veces, se tiene que ser excesiva y fastidiosamente específico para evitar sorpresas o malos entendidos.

En la vida diaria, aunque estas APPs funcionan, la mayor parte de las personas que te gustan o a las que les gustas, las vas a encontrar en el trato diario. La verdad, es que en lugares de ambiente, no falta el buen amigo o amiga o amigxs que te llega con el dato de que: “oye, le gustaste a la chica de allá”.

Pero cuando uno anda de civil, y no tiene un amigxs alcahuete al lado que haga paro, las APPs son un buen recurso para pasar el rato, para forzar el destino, o para protegerte del frío de la noche, que a veces te hacen pensar que estás del otro lado del muro cuando el invierno se acerca.

Scruff es una aplicación de ligue que tiene un foro general, y bastantes filtros como para encontrar personas LGBT, o que no tienen inconvenientes para buscar una pareja, o al menos un compañero o compañera LGBT. Es una plataforma amigable, pero recuerden, hay que usar estos tipos de aplicaciones con todo el cuidado del mundo.

 Está LGBTQuitie, es relativamente nueva y no la he checado mucho, pero está dedicada a la comunidad; esta destinada a la búsqueda de amistades y parejas en un entorno seguro.

También está la APP Transdr, que es exclusiva para personas Trans; de momento sólo está disponible en inglés, aunque esperan que pronto esté disponible para el mundo.

A título personal, los lugares y los eventos de la comunidad me han dado buenas amistades, pero los flechazos, otra vez, en mi caso, han sido espontáneos. No voy a negarlo, a veces, acercarme a una chica, con toda mi seguridad aprendida y con toda mi apariencia bien cuidada, no deja de dar nervios, porque, bueno, si me ves de reojo, si no te fijas, no se nota que soy un hombre Trans, pero ya de cerca, pues hay cosas que se notan: es la pose, es la voz, es la distancia entre los ojos y mil cositas más.

Y bueno, no se trata de mentirle a nadie. En cuanto preguntan algo específico, o en cuanto dejan ver que hay algo que las inquieta, hay que decirlo, y ese es un momento en que, aunque sea hombre Trans, entiendo la sensación a la perfección: es el momento en que se te caen los huevos al piso y hay que decir, de la manera más natural posible, que uno es hombre Trans. Quien se quiere alejar en ese momento, ni adiós te dice; quien te pregunta que qué es eso, te da la oportunidad de al menos hacer un amigo o amiga; quien sólo parpadea y prosigue la conversación, bueno, eso es maravilloso.

Miren, hay cosas que son muy difíciles de compartir. Las personas que somos Trans se encuentran rechazos y aceptaciones sorprendentes todo el tiempo. La gente te sorprende. A veces quienes esperas que sean más abiertos, no lo son; a veces quienes esperas que sean más cerrados, son sorprendentemente progres. En mi diario contaré esto de manera más abundante.

El caso es que no todo nuestro tiempo es consumido por la búsqueda de amistades o parejas sexuales. La mayor parte del tiempo nuestra vida es exáctamente igual al de la mayoría heterosexual cisgénero del mundo. Trabajar, hacer la compra, hacer el aseo, cocinar, comer, ver series… Todo perfectamente igual a cualquier otra persona en la creación.

La mayor parte de nuestras amistades y relaciones interpersonales no pasan por nuestra orientación ni por nuestra condición de personas Trans. Sí, obvio, tenemos muchas más amistades LGBT que la mayoría, por tener gustos similares, lugares de encuentro y actividades donde participamos, de manera activa u ocasional, en persona o a distancia, pero no es ese nuestro único mundo ni nuestro único espacio. En serio, estamos en todos lados, y te has cruzado con nosotros miles de veces sin darte cuenta.

Así las cosas, esperamos un encuentro inesperado (igual que todos); esperamos el momento en que suenen violines y caigan pétalos de rosas (igual que todas); esperamos que el amor nos encuentre enamorados, o en palabras de un amigo, que nos atropelle sin darnos tiempo de esquivarlo. Mientras tanto, las APPs están ahí, y sirven para lo que sirven, y hay que usarlas con responsabilidad.

Artemis Switch.

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